En el marco del Encuentro Regional de Empresa (Erede) 2026 realizado en Los Ángeles, el expresidente de la República, Eduardo Frei Ruiz-Tagle, oficializó su compromiso de actuar como un nuevo "socio estratégico" de la Región del Biobío. Su objetivo será liderar y proyectar la inserción de la zona en las relaciones internacionales, con foco en la apertura de nuevos mercados y el fortalecimiento de las exportaciones regionales.
La solicitud, hecha por el gobernador regional, Sergio Giacaman, busca aprovechar la experiencia del exmandatario y su extensa red de contactos diplomáticos y comerciales, especialmente en el Asia-Pacífico, y así posicionar la oferta logística del Biobío en el extranjero, sus exportaciones y oportunidades para aumentar las importaciones a través de los terminales locales.
Durante su intervención en Erede, Frei delineó los ejes de este desafío, subrayando que la región necesita urgentemente modernizar su infraestructura logística y diversificar su canasta exportadora para no depender exclusivamente de las materias primas tradicionales, como el sector forestal o pesquero.
Brasil y corredores bioceánicos
En términos económicos, el plan de internacionalización apunta a consolidar el sistema portuario del Biobío, que incluye a los puertos de Coronel, Lirquén, San Vicente y Talcahuano, como la principal puerta de salida para los macrozonas centro y sur. Además, de agregar valor a la agroindustria local y a los servicios tecnológicos que emergen desde el polo universitario penquista.
En la línea de la apertura a nuevos mercados, el exmandatario declaró que “Brasil es una potencia económica que mira con urgencia hacia el Asia-Pacífico y ahí la Región del Biobío tiene una oportunidad histórica. Nuestra meta es consolidar los corredores bioceánicos; no podemos seguir atrapados en el Atlántico. Queremos que la producción del cono sur brasileño salga por los puertos de Talcahuano, San Vicente y Coronel, transformándonos en su socio logístico natural”, enfatizó.
La estrategia de Frei apunta además a usar este mercado como una plataforma para otros destinos comerciales. “Lo que haremos en Sao Paulo y los principales centros industriales, será presentar un portafolio de proyectos atractivos para que el capital brasileño invierta directamente en la región. Queremos joint ventures que generen empleo local y nos encadenen a las grandes cadenas de valor de Sudamérica, vendiendo valor agregado y no solo materias primas", agregó.
Mesa público-privada
Las acciones directas permitirán, a su juicio, resolver la burocracia que ralentiza el comercio exterior. Por lo mismo, anunció la conformación de una mesa de trabajo que unirá al aparato estatal con los gremios productivos del Biobío.
Haciendo hincapié en la necesidad de resultados rápidos para reactivar la economía, Frei dijo “quiero ser sumamente claro: no necesitamos más reuniones para hacer diagnósticos que todos ya conocemos. El mandato de esta nueva articulación público-privada tiene que ser netamente ejecutivo. Su tarea es identificar las barreras arancelarias de nuestras PYME, resolver los cuellos de botella logísticos en nuestros puertos y fijar desde ya un calendario de misiones comerciales”.
La gobernanza será clave para recuperar la competitividad y dar certezas jurídicas a los mercados internacionales. “Para que el mundo confíe en nosotros e inyecte capital en nuestra matriz productiva, necesitamos mostrar orden y unidad. Esta mesa de trabajo será la mejor señal que le podemos dar a la inversión extranjera directa, demostrando que en el sur de Chile el sector público y el empresariado tienen una hoja de ruta compartida, con reglas claras y metas a largo plazo”, concluyó.