El Instituto de Tecnologías Limpias (ITL) cumplió su primer año de operaciones con un portafolio cerrado de ocho proyectos que movilizan cerca de US$ 50 millones en desarrollo tecnológico para minería sustentable y transición energética.
El director ejecutivo del centro, Patricio Aguilera -exdirector del Sernageomin- explicó a DF que el primer llamado de innovación abierta -lanzado en octubre de 2025 y cerrado el 3 de junio pasado-, seleccionó iniciativas que operan como consorcios colaborativos entre empresas, universidades y centros tecnológicos.
Del total comprometido para ejecutar los proyectos, el ITL aporta US$ 24,6 millones y las entidades participantes, US$ 25,3 millones.
La iniciativa de mayor envergadura es un piloto de monorriel eléctrico de cero emisiones para transporte masivo de minerales en rajo abierto, liderado por Antofagasta Minerals -junto a RIINO, FCAB, la Universidad de Chile, Colbún y NTT Data-, entre otros, con una inversión de hasta US$ 41,2 millones.
US$25 millones es su presupuesto para 2026.
“Son proyectos que si resultan, van a impactar en la huella de carbono, el polvo, la productividad y la seguridad. Son hartas variables a la vez”, dijo Aguilera.
La cartera incluye también sistemas de almacenamiento con baterías de segunda vida (Universidad de Santiago), una plataforma inteligente de electromovilidad minera (Universidad de Chile), un vehículo autónomo -rover- eléctrico para limpieza de paneles solares en el desierto (Colbún), soluciones de control de emisiones de material particulado (universidades de Concepción y de Chile) y recuperación de cobre desde sulfuros complejos (Universidad Adolfo Ibáñez junto con Codelco).
Aguilera comentó que los convenios se formalizarán entre julio y agosto, con resultados esperados entre uno y cuatro años, según la madurez de cada iniciativa.
“El ITL coinvierte y comparte el riesgo. No somos una Corfo privada que entrega subsidios: codesarrollamos tecnología y las ganancias se reinvierten”.
Nueva convocatoria
En paralelo, el instituto lanzó una segunda convocatoria bajo modalidad de manifestación de interés (RFI, su sigla en inglés) con cuatro líneas: recursos hídricos, transición energética, litio y materiales avanzados, y minería con menor huella. Las postulaciones cierran el 31 de julio y la resolución se espera para fines de septiembre.
El ITL también avanza en estudios de prefactibilidad para instalar sitios de prueba en tres iniciativas: baterías a gran escala, redes eléctricas e hidrógeno verde.
Aguilera proyectó tener el diseño detallado en 2027 e iniciar los permisos y la instalación ese mismo año.
“Hicimos un benchmark con distintos centros tecnológicos en el mundo y vimos que se toman entre dos y cinco años para hacer la inversión. Le estamos poniendo velocidad”, afirmó.
El equipo creció de seis a 13 personas, con oficinas en el Parque Brasil de Antofagasta. En julio se liberarán US$ 25 millones adicionales de Novandino Litio -exSQM Litio-, sumando US$ 30 millones transferidos de un total de US$ 242 millones comprometidos para la primera década del financiamiento del instituto.