En la memoria de algunos aún está la canción, versión karaoke, interpretada en 2011 por el entonces ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, en una celebración en La Moneda: "dime cuando tú vas a volver", decía el coro, con dedicación especial al Fiscal Nacional Sabas Chahuán.
La dedicatoria mostraba la molestia que hubo en La Moneda, por la ausencia del abogado jefe de la Fiscalía Nacional del Ministerio Público en una reunión de seguridad llevada a cabo en Palacio semanas antes. Esto se producía bajo el contexto de una tensa relación entre el Ejecutivo y la Fiscalía por el caso bombas, y la lucha contra la delincuencia, con declaraciones cruzadas entre ambos poderes y recriminaciones mutuas por las responsabilidades de cada uno de ellos.
Este acontecimiento, comentan cercanos al Fiscal Nacional, quien ayer asumió la dirección directa del caso Penta y todas sus aristas, refleja el sentido de institución que tiene del Ministerio Público. Y también, cómo a lo largo de sus ocho años al mando ha defendido su plena autonomía e independencia. Las mismas fuentes relatan esta forma de actuar da seguridad de que la investigación seguirá su curso hasta las últimas consecuencias, y que, cuando abandone el cargo en el segundo semestre de este año, quien lo suceda deberá continuar el trabajo realizado.
Independiente de su idoneidad profesional, hay quienes plantean una cierta nota de alerta sobre el actuar de las últimas semanas del Ministerio Público que, a juicio de un abogado penalista, se ha dejado llevar por la "complejidad del caso y sus ramales". En ese sentido, apunta la misma fuente, hubo un cuestionamiento apresurado al fiscal Andrés Montes, sólo por ser "hijo de", y bajo ningún fundamento técnico ni jurídico sobre su desempeño, que por lo demás "ni siquiera alcanzó a realizar".
El fiscal Montes, como fiscal regional metropolitano centro-norte, tenía a su haber todas las causas del centro cívico de Santiago; es decir de la gran mayoría de los órganos públicos, incluyendo La Moneda.
Riguroso y metódico
Hincha de Palestino, futbolista de fin de semana, abogado egresado de la Universidad de Chile, 49 años, Sabas Chahuán llegó al máximo cargo del Ministerio Público en 2007, como propuesta de la entonces presidenta Michelle Bachelet.
La proposición contó con el respaldo de 30 senadores –cinco más de los requeridos por ley- y con los votos en contra de los senadores Jaime Naranjo, Alejandro Navarro, Ricardo Núñez, Mariano Ruiz-Esquide y Jorge Pizarro, mientras que la senadora Soledad Alvear se abstuvo. Los principales cuestionamientos apuntaban a que no estaba en condiciones de llevar a cabo los desafíos que implicarían los cambios que se avecinaban en la institución.
Una vez en el puesto comenzó un arduo trabajo, que tuvo como un importante corolario la iniciativa del actual gobierno de modernizar el Ministerio Público, cuestión que no pudo hacer en la anterior administración.
Quienes lo conocen hablan de un profesional metódico y riguroso, que le gusta la competencia de sus subalternos. También, que es exigente, lo que, comentan funcionarios de la Fiscalía, hace que algunos "lo quieran y otros no tanto".
Consenso existe en la probidad de su gestión y en que no se deja llevar por presiones de ningún tipo, ya sea políticas o económicas. Bajo ese contexto, dicen, tomó las riendas de un asunto que estaba complicándose, para proteger la imagen su institución.