A exactamente un año de que el proyecto La Farola de Minera Altair lograra su aprobación ambiental, el Primer Tribunal Ambiental acogió a trámite una reclamación presentada por la comunidad indígena Colla Tata Inti del Pueblo de Los Loros que busca anular la luz verde de la iniciativa de US$ 260 millones de inversión.
Según expuso la autoridad ambiental, la reclamación se dirige específicamente en contra de la decisión de la Comisión de Evaluación de la Región de Atacama (Coeva) del 12 de febrero pasado, que rechazó una solicitud que buscaba invalidar la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) que calificó favorablemente el proyecto.
En concreto, el recurso solicita dejar sin efecto dicha resolución y, así, también la RCA de la nueva mina de cobre y oro, apuntando a la existencia de diversos "vicios de legalidad" que se habrían cometido durante el proceso de evaluación ambiental.
En 19 páginas, los Colla Tata Inti advierten un "impacto significativo" de las emisiones de la construcción y operación del proyecto La Farola en la zona y sostienen que, dichos efectos, no fueron incorporados adecuadamente en el análisis, toda vez que la comuna de Tierra Amarilla ya se encuentra declarada como zona saturada por material particulado (MP10) ante la actividad minera del lugar.
Por otro lado, la reclamación plantea que el proyecto "carece de información primaria" para determinar sus efectos sobre la comunidad indígena, debido a que "no hubo acercamiento a esta comunidad (...). Como consecuencia, el titular no se informó que el proyecto se ubicaba cercano a sectores donde habitan parte importante de los miembros" del grupo, como Nantoco y Totoralillo Jotabeche. Por ello, acusan, "la evaluación es incompleta".
Al no haberse determinado una afectación directa en el pueblo indígena, se omitió la realización de la Consulta Indígena y una serie de reuniones obligatorias por parte del SEA con los grupos humanos aledaños para recoger su opinión sobre los efectos contaminantes, suma el reclamo.
La Farola es, en estos momentos, el único proyecto en curso de Minera Altair, una compañía chilena de mediana minería. El yacimiento contempla una producción de 90.000 toneladas métricas secas de concentrados de cobre y oro durante 15 años, con un procesamiento de 15.000 toneladas diarias de mineral, integrando un depósito de relaves filtrados y diversas instalaciones auxiliares.
Desde su anuncio, la minera lse ha comprometido a contratar trabajadores y proveedores locales y a comprar a pequeños productores locales mineral de baja ley, para así impulsar la actividad en la zona. La compañía destacó que, como parte de las exigencias fiscales, aportará con el 1% del valor de la inversión a las actividades del gobierno regional de Atacama.