Como parte de su conclusión de la Consulta del Artículo IV, el Fondo Monetario Internacional (FMI) entregó sus nuevas proyecciones y visión acerca de Chile.
El organismo redujo su estimación de crecimiento para este año de 2,4% en abril a 1,8%, aunque prevé que acelerará a 2,6% en 2027, impulsado por el alza de los precios del cobre. En tanto, considera que la inflación se mantendrá por encima del objetivo del Banco Central hasta principios del próximo año antes de volver a converger, terminando en 4,2% en 2026.
En el plano fiscal, destacaron que la implementación de las medidas de consolidación anunciadas debería contribuir a reducir gradualmente el déficit fiscal a medio plazo. Sin embargo, advirtieron que “alcanzar el objetivo del gobierno de lograr el equilibrio estructural a 1,5% del PIB para 2030 y mantener la relación deuda/PIB por debajo del 45% requerirá esfuerzos fiscales adicionales”.
“Si bien celebraron un mayor realismo en los supuestos macroeconómicos, señalaron que se necesitarían medidas adicionales para lograr estos objetivos en medio de crecientes presiones de gasto”, indicaron.
1,5% es el déficit que prevé el gobierno al término de su gestión.
Así, si bien destacaron las iniciativas para racionalizar el gasto, mejorar la eficiencia y apoyar el crecimiento a mediano plazo, también hicieron hincapié en que las reformas del Plan Nacional de Reconstrucción “deben priorizarse y secuenciarse cuidadosamente, y que los costos fiscales y el impacto en el crecimiento de las reformas tributarias y de otro tipo deben considerarse detenidamente para garantizar la sostenibilidad fiscal”.
Por lo que señalaron que una mejor focalización de la pensión mínima garantizada y la consolidación de los programas sociales fragmentados podrían fortalecer aún más la eficiencia del gasto, protegiendo a los más vulnerables. También alentaron a perfeccionar aún más el ya sólido marco fiscal.
Crecimiento e inflación
Acerca de las perspectivas, el organismo indicó que siguen estando sujetas a una elevada incertidumbre, con riesgos a corto plazo que se inclinan a la baja.
“Un período prolongado de precios altos del petróleo podría afectar el crecimiento y la inflación, y el banco central debería estar preparado para endurecer la política monetaria, si fuera necesario”, señalaron.
No obstante, afirmaron que la persistencia de precios altos del cobre y una implementación exitosa de reformas que impulsen el crecimiento podrían fortalecer las perspectivas a mediano plazo.
En tanto, precisaron que reconstruir las reservas fiscales y externas, incluyendo la continuación del plan de acumulación de reservas, a la vez que se impulsan las reformas estructurales, “será fundamental para mantener la resiliencia y potenciar el potencial de crecimiento a largo plazo de Chile”.
“Los directores respaldaron el objetivo de las autoridades de fomentar un mayor crecimiento a mediano plazo, incluso mediante la desregulación”, dijeron.
Asimismo, también alentaron a impulsar reformas complementarias para reducir las brechas de cualificación y de género en el mercado laboral, así como medidas para mejorar el proceso de fijación del salario mínimo. Mientras que indicaron que las reformas destinadas a facilitar el comercio y apoyar la innovación y la diversificación impulsarían aún más la productividad y la inversión.