En los primeros tres meses del año, la deuda total de los hogares chilenos alcanzó el 45,9% del Producto Interno Bruto (PIB), según reveló el informe de Cuentas Nacionales por sector institucional del Banco Central del primer trimestre de 2026.
La cifra registró una baja trimestral de 0,3 puntos porcentuales (pp.), dado el menor saldo de préstamos bancarios. El nivel de deuda presentó una variación trimestral de 1,4%, explicado por la incidencia positiva de los préstamos bancarios, principalmente hipotecarios, seguido del financiamiento obtenido a través de otros intermediarios de créditos.
De acuerdo al informe, el ingreso disponible bruto de los hogares aumentó 7,8% anual en el primer trimestre, incidido principalmente a las rentas de la producción -salarios e ingresos de independientes-, que aumentaron anualmente 5%, y por las rentas de la propiedad.
También las transferencias corrientes netas y las prestaciones sociales netas aportaron positivamente.
Así, la tasa de ahorro de los hogares subió 0,2 pp. y se situó en 5,6% del PIB, debido a que el consumo final efectivo se expandió en 7% anual.
Lo anterior, sumado a una tasa de inversión y de transferencias de capital que se mantuvieron estables, determinaron que los hogares alcanzaran una capacidad de financiamiento de 3,7% del PIB, mayor en 0,2 pp. respecto al trimestre previo.
Empresas y gobierno
De acuerdo a lo informado por el Banco Central, las empresas no financieras registraron en en el período enero-marzo una deuda equivalente al 90,3% del PIB, lo que fue 0,2 pp. mayor al trimestre pasado.
Este resultado se debió al mayor saldo de deuda externa, explicado tanto por la devaluación del peso chileno frente al dólar como por contrataciones de préstamos y emisiones de títulos.
Además, registraron un ahorro del 15,6% del PIB, siendo mayor en 0,8 pp. al cierre anual de 2025 y, sumado a una formación bruta de capital que disminuyó en 0,1 pp., determinó una necesidad de financiamiento inferior en 0,9 pp. trimestralmente y que se ubicó en 2,5% del PIB.
En el caso del gobierno general, su deuda ascendió a un 41,1% del PIB durante el primer trimestre, superior en 0,9 pp. al anterior y explicado principalmente por el aumento de la deuda tanto local como externa, a través de nuevas emisiones de títulos de corto y largo plazo.
La tasa de ahorro subió 0,4 pp. y alcanzó 0,5% del PIB, mientras que la necesidad de financiamiento fue de 2,7% del PIB, superior en 0,2pp. en comparación al trimestre previo.
De esta manera, la tasa de ahorro de la economía chilena fue de 23,1% del PIB en el primer trimestre de 2026, superior en 0,3 pp. en comparación al cierre anterior. Este resultado se debió a un crecimiento anual del ingreso disponible por sobre el consumo, de 7,9% y 6,4%, respectivamente.
La inversión bruta bajó 0,3 pp. respecto a periodo anterior, alcanzando 23,7% del PIB y determinó una necesidad de financiamiento de 0,6% del PIB, inferior en 0,6 pp. en comparación al cuarto trimestre de 2025.