Chile produce la mitad del renio del mundo. Y de esa mitad, Codelco controla una porción significativa, que equivale a alrededor del 10% del mercado global, unas cinco toneladas anuales de uno de los metales más escasos y estratégicos del planeta.
“Nuestra producción de renio confirma la capacidad de Codelco para diversificar su cartera de productos y responder a las necesidades de industrias estratégicas a nivel global, asegurando que Chile siga siendo un proveedor confiable de minerales críticos”, señaló el vicepresidente de comercialización de la cuprífera, Braim Chiple.
El renio no se extrae de forma directa. Se obtiene principalmente como subproducto del molibdeno, lo que explica su baja disponibilidad: la producción mundial alcanza solo unas 60 toneladas finas anuales, muy lejos de las 23 millones de toneladas de cobre o las 300 mil toneladas de molibdeno que se producen en el mundo cada año.
Ese mercado, acotado en volumen, mueve entre US$ 200 y US$ 250 millones anuales, donde además de Codelco son actores relevantes Molymet y la polaca KGHM.
En la estatal, el metal se extrae a partir de los concentrados de cuatro divisiones -Chuquicamata, El Teniente, Andina y Salvador- y se procesa en las instalaciones de su filial Molyb, en Mejillones. Desde allí, la comercialización se distribuye principalmente hacia América del Norte, que absorbe el 50% de los envíos; China, con el 28%; y Europa, con el 22% restante.
La demanda global del metal se concentra, en un 80%, en la industria aeronáutica. Su altísimo punto de fusión y resistencia a temperaturas extremas lo hacen indispensable en las superaleaciones utilizadas en turbinas de aviones comerciales y militares.
“Gracias al renio, los motores logran mayor eficiencia energética, prolongan la vida útil de sus componentes y aumentan la seguridad operativa en condiciones extremas”, explicó el gerente de comercialización de subproductos, Angelo Rabagliati. El metal también tiene aplicaciones en catalizadores para la refinación de petróleo, instrumentación médica y equipamiento científico.
El contexto de demanda es favorable. La progresiva recuperación del tráfico aéreo internacional y el desarrollo de motores de nueva generación están devolviendo visibilidad al rol del renio en el mediano y largo plazo, abriendo oportunidades de crecimiento para un mercado que tiene escasos sustitutos en aplicaciones clave.
A nivel internacional, el metal ha sido incorporado como mineral estratégico o crítico en varias jurisdicciones -entre ellas Estados Unidos y la Unión Europea-, dado que su producción está concentrada en pocos países: además de Chile, se extrae en EEUU, Polonia, China y algunas naciones de Asia Central. Esa concentración, sumada a la dificultad de reemplazarlo en usos sensibles como la aeronáutica y la defensa, es lo que eleva su estatus estratégico.
El renio se suma a una cartera de subproductos que Codelco comercializa junto al cobre: molibdeno, oro, plata y ácido sulfúrico. “Estos productos representan un aporte estratégico para Codelco: generan nuevas fuentes de ingreso, amplían la oferta de la compañía y transforman residuos en valor”, agregó Chiple. Para Chile, mantener una posición relevante en este mercado no es solo un dato productivo; es una carta de negociación en la economía global de los minerales críticos, enfatizaron en la compañía.