La rápida irrupción de las fintech cambió las reglas del juego para la banca tradicional. El avance de los actores digitales, junto con una menor cercanía de las nuevas generaciones con una institución financiera exclusiva, ha llevado a los bancos a redoblar la apuesta por captar a los clientes jóvenes desde el inicio de su vida financiera.
La disputa se ha traducido en una oferta cada vez más amplia de cuentas digitales sin costo, tarjetas para acceder al primer crédito y herramientas de ahorro e inversión. El objetivo es común: quedarse con un segmento que hoy concentra buena parte de sus transacciones en compras online, transporte y comida rápida, y que en el futuro demandará productos de mayor valor, como créditos de consumo, hipotecarios, seguros e inversiones.
Por lo anterior, las entidades han flexibilizado los requisitos de ingreso. Mientras algunas apuntan a estudiantes o jóvenes desde los 12 años, otras enfocan su estrategia en quienes ya iniciaron su vida laboral o cuentan con ingresos propios, buscando incorporarlos al sistema financiero desde etapas cada vez más tempranas.
La competencia
La competencia también se refleja en las cifras. Banco de Chile lanzó en 2022 la cuenta "FAN CLAN", que ofrece una tarjeta de débito física y digital y que supera las 24 mil cuentas abiertas. En Santander, la cuenta Más Lucas Joven -dirigida a personas desde los 12 años- suma más de 71 mil clientes.
Banco Falabella, en tanto, el segmento de menores de 26 años crece a una tasa superior al 20% anual. El gerente de medios de pago y marketing del banco, Ignacio Bravo, explicó que uno de los principales focos de la entidad ha sido CMR con garantía, una tarjeta pensada para personas sin historial crediticio.
En 2025, el banco abrió cerca de 10 mil tarjetas bajo este modelo, impulsando las aperturas de CMR en este segmento a un ritmo de 33% anual.
En Bci, la apuesta se concentra en MACHBANK, donde los clientes pueden abrir una cuenta de manera completamente digital y acceder desde una misma plataforma a productos de ahorro, inversión, financiamiento y beneficios asociados al uso de la cuenta.
Los clientes pueden invertir en fondos mutuos desde $ 1.000, realizar aportes y retiros sin costo y hacer seguimiento diario de su inversión. Mientras que, la tarjeta de crédito está disponible desde los 21 años y el crédito de consumo, desde los 18 años.
Banco BICE, por su parte, orienta su estrategia a profesionales menores de 30 años. "Los jóvenes no buscan únicamente una cuenta bancaria, sino una experiencia financiera que sea simple, digital y facilitadora en su vida cotidiana", afirmó el gerente de banca virtual de la entidad, Ari Dukes.
El ejecutivo agregó que este segmento "representa una oportunidad estratégica porque son los clientes que definirán la banca de las próximas décadas".