Tras el aplazamiento hasta el 20 de julio de la decisión de la Junta de Acreedores de la metalúrgica Edyce sobre su reorganización judicial, el presidente ejecutivo de la compañía, Sergio Rocco, llamó al Banco Santander, principal acreedor de la firma, a adoptar una postura y evitar dilatar “injustificadamente” la definición sobre el proceso, que hoy mantiene en vilo su continuidad operativa.
“Lo único que pedimos es que el Banco tome una postura y responda a los informes que se le están entregando a través de nuestros abogados”, declaró argumentando además que esos informes son de carácter técnico y financiero, y su contenido ha sido compartido con la entidad bancaria en más de una oportunidad.
El directivo explicó que la crisis financiera que hoy mantiene a la empresa en el proceso de reorganización judicial que se inició en octubre de 2025, tiene su origen tras una paralización de proyectos mineros, que se arrastra desde hace unos cuatro años. La gran minería del norte ocupa, según relató Rocco, 95% de las operaciones de Edyce. Para sobrevivir a este periodo sin licitaciones, la compañía ajustó sus costos y asumió compromisos sólo con capital propio, sin apoyo de la banca.
“Lo que ha hecho es mantener a sus trabajadores e ir achicándose, ajustar los costos, pero una empresa que tenía del orden de 700 o 1.000 trabajadores no puede mantenerlos sin proyectos, entonces se han ido achicando (…) pero llega un punto en que la deuda te empieza a comer porque no hay proyectos”, expresó.
En esa línea y respecto a la propuesta entregada por la empresa a la Junta de Acreedores en el Acuerdo de Reorganización Judicial (ARJ), que estipula un calendario de pagos, el veedor Patricio Jamarne ha explicado que podrá cumplirse en la medida que la empresa participe de proyectos. Al respecto, Rocco comentó que “hoy no han partido los proyectos mineros, pero van a empezar a hacerlo fuertemente, se supone en 2027”, con eso se podría costear la deuda.
En vilo
La prórroga de la votación genera incertidumbre en la industria local. Actualmente Edyce mantiene una dotación de 350 trabajadores, que esperan la resolución de la Junta a Acreedores para tener certeza respecto a la continuidad de sus empleos, pues si la decisión resulta negativa, la metalúrgica pasa automáticamente a liquidación judicial.
Frente a este escenario, el senador Gastón Saavedra (PS) se sumó a los emplazamientos hacia el banco y respaldó la continuidad de la histórica maestranza. El legislador advirtió que no se puede mantener una actitud indolente frente a la falta de trabajo que afecta a la zona, subrayando que Edyce cuenta actualmente con la capacidad técnica y la carga laboral suficiente para seguir operando de manera viable.
“Lo que queremos todos los que vivimos en la región del Biobío es que aquí se resuelva, para que la empresa pueda seguir funcionando y trabajando. Si esto se sigue deteniendo y no hay una expresión favorable por parte del principal acreedor, que es el Banco Santander, el riesgo grande es que en definitiva la empresa no funcione y Talcahuano pierda puestos de trabajo, que es lo que nosotros no queremos que ocurra”, argumentó el parlamentario.
Asimismo, Saavedra emplazó al Ejecutivo a asumir un rol protagónico y activo en la defensa de esta fuerza laboral estratégica para la comuna puerto, sentenciando que la crisis de empleabilidad no tolera más plazos burocráticos por parte de los acreedores. “Tiene que haber una actitud activa por parte del Gobierno (…) Hay que hacer todos los esfuerzos para convencer a las diferentes instituciones involucradas”.