La historia de Empresas Beach comenzó en 1990, cuando su fundador, Jaime Eriz, invirtió el equivalente actual a $ 1 millones ahorrados como obrero forestal para abrir un pequeño local de 30 metros cuadrados (m2) en la localidad de Ranguelmo, comuna de Coelemu, Ñuble.
Con apenas 20 años y mientras estudiaba Ingeniería Civil Industrial en la Universidad de Concepción, transformó ese modesto espacio en un centro de servicios múltiples que incluía supermercado, paquetería, telefonía y pago de cuentas para los cerca de 1.000 habitantes del sector rural. "Mi gran fortaleza en el crecimiento de ese negocio fue entender que yo podía resolver muchas necesidades", relata.
Esa visión orientada al servicio le permitió sortear crisis severas a lo largo de su carrera, como la destrucción total de uno de sus locales en Dichato por el tsunami de 2010, el cual comenzó a reconstruir en apenas tres días y le dió la oportunidad de ayudar a la comunidad, hito que le valió el Premio Nacional Diego Portales de la Cámara Nacional de Comercio.
Diversificación y crecimiento
Hoy, es primer emprendimiento se ha transformado en un grupo empresarial consolidado que opera 17 puntos de venta distribuidos entre las regiones del Biobío y Ñuble, generando alrededor de 250 empleos permanentes. El holding ha diversificado profundamente sus unidades de negocio, siendo las áreas de supermercados y ferreterías (estas últimas asociadas a la cadena Chilemat) los motores principales, representando cada una el 40% de los ingresos de la firma.
El otro 20% se reparte entre los negocios de multitiendas, inmobiliario, transporte, restaurantes y hotelería, todos bajo la marca Beach. A pesar del desafiante escenario económico, la compañía de capitales regionales mantiene ventas cercanas a US$17 millones anuales y proyecta crecer 5% este año, para luego acelerar a 10% en 2027 gracias a la apertura de nuevas sucursales.
"A pesar de que hemos estado en un periodo de crisis ya por largo tiempo, nosotros hemos manejado muy bien la crisis (...). Si estamos en un negocio, no nos salimos, somos más consistentes en mantenernos en el tiempo", explica.
Inversión local
La estrategia financiera de Empresas Beach es estrictamente conservadora en cuanto a la propiedad, descartando la entrada de nuevos inversionistas y apostando por una política donde más de 90% de las utilidades generadas se reinvierten directamente en el negocio.
Bajo este modelo de autofinanciamiento, el grupo se encuentra ejecutando actualmente tres proyectos principales con una inversión cercana a los US$ 4,5 millones y que crearán cerca de 150 nuevos puestos de trabajo directo.
El hito más inminente es la apertura de un strip center en la comuna de Tomé, emplazado en un terreno de 3,5 hectáreas, que en su fase inicial contará con 2.500 m2 construidos y que proyecta expandir a 10 mil m2, integrando locales, gimnasios, patios de comida y espacios de desarrollo artístico.
Esta cartera de inversiones de corto plazo se complementa con el desarrollo de un conjunto de cabañas turísticas, también en Tomé, cuyo diseño estará inspirado en los paisajes de Santorini, la famosa isla al sureste de Grecia, en el Mar Egeo, y la construcción de un nuevo supermercado en Coliumo, un balneario ubicado en la costa a 10 kilómetros al norte de la misma comuna.
En paralelo, la firma mantiene en etapa de diseño otros siete desarrollos, incluyendo un ambicioso proyecto comercial en la calle El Roble, en pleno centro de Chillán, el cual se encuentra a la espera de sus permisos de construcción.
Sucesión, cultura y barreras
El despliegue territorial de Empresas Beach ha ido de la mano con iniciativas de índole cultural impulsadas por su fundador, incluyendo la creación de un museo textil en Tomé, un parque interactivo de reciclaje y la publicación de dos libros de liderazgo en Amazon (“Sé tu propio maestro” y “Los 40 poderes”), con los que busca transmitir su experiencia a jóvenes emprendedores.
Pensando en el recambio generacional y la sostenibilidad del grupo, Eriz asegura estar delegando progresivamente la operación diaria a un equipo gerencial altamente profesionalizado, con miras a conformar un directorio corporativo formal durante la próxima década.
No obstante, al analizar el clima de negocios en el sur del país, el empresario advierte que el mayor obstáculo actual para el crecimiento de las compañías locales no radica en el acceso a la liquidez, sino en las trabas administrativas. "El país está super complicado, no por un tema de plata, sino por un tema estructural, la permisología. Hay una burocracia enorme que lo único que hace es poner trabas al sistema", concluye Eriz, remarcando la necesidad de optimizar los procesos del Estado para no frenar la inversión regional.