Las exportaciones chilenas se lucieron durante junio. En el sexto mes del año, los envíos alcanzaron a US$ 10.789 millones, lo que representa un alza de 25,1% frente al mismo mes de 2025, según los antecedentes publicados por el Banco Central este martes.
Clave, como suele ocurrir, fue la minería, con aumentos de la misma magnitud. En particular, las ventas de cobre al exterior subieron 17,6% en términos anuales al llegar a US$ 5.866 millones.
En paralelo, la plata y el oro mostraron incrementos sobre el 100%, mientras los embarques de carbonato de litio sumaron US$ 403 millones, más de 47% que hace 12 meses.
Otro avance significativo lo mostraron las exportaciones industriales, que crecieron 27,1% para escalar a US$ 3.332 millones, con un impulso proveniente de los alimentos, entre los que destacó salmón como la harina y aceite de pescado, entre otros.
Los vinos, en cambio, lo siguieron pasando mal al extender los descensos anuales.
En esta ocasión, lo que implicó detener una racha de cinco meses de caídas, se observó una recuperación de las ventas al extranjero del rubro agropecuario-silvícola y pesquero. Estas sumaron US$ 511 millones en junio, lo que equivale a un repunte de 5,3% en 12 meses.
Las frutas, en particular, lograron crecer apenas 1,1%, con el kiwi y las ciruelas poniendo la nota positiva. A esto se sumaron cifras azules en los envíos de semillas, sector silvícola y pesca extractiva. De este último se vendieron al exterior, US$ 13 millones, un 47% más que hace un año.
Otro mes en rojo
Las importaciones también mostraron una cierta aceleración, pero a distancia de lo ocurrido con las exportaciones. El total de las compras desde exterior se expandieron en junio 4,7% anual para llegar a US$ 7.471 millones.
Las internaciones de bienes de consumo exhibieron un alza de 1,2% hasta US$ 2.053 millones, dando cuenta de dos caras: las durables subieron 2,1% a pesar de bajas en computadores, televisores y electrodomésticos; mientras que los semidurables, que hablan del vestuario y calzado, retrocedieron 7,3%.
Las adquisiciones de bienes intermedios, que incluyen los productos relacionados con los combustibles que requiere el país, aumentaron 12,8% hasta US$ 4.428 millones.
Pero, tal como ocurrió en mayo, las importaciones de bienes de capital -que se entiende como una señal de inversión- volvieron a caer. Esta vez, el descenso fue de 9,5% para sumar US$ 1.536 millones.
En este ámbito hubo una recuperación en las compras de camiones y vehículos de carga, pero persistieron las disminuciones en buses y maquinaria para la minería y la construcción.
Dado este desempeño, el saldo comercial más que se duplicó en relación a junio de 2025 al llegar a US$ 3.318 millones.