La agencia clasificadora Fitch Ratings se refirió este martes a las últimas metas fiscales del gobierno.
En una nota enviado a clientes, Fitch -que mantiene calificación A- con perspectiva estable para Chile- indicó que el nuevo objetivo de déficit estructural de 1,5% del Producto Interno Bruto (PIB) para 2030 “pone de relieve los retos a los que se enfrentan los planes de consolidación del gobierno de Kast”.
Agregó que “los objetivos coinciden en líneas generales con las previsiones anteriores, pero las hipótesis de crecimiento optimistas del gobierno, unidas a los riesgos de ejecución, hacen que puedan ser necesarias medidas adicionales para lograr el ajuste previsto”.
Así, indicaron que la trayectoria fiscal revisada refleja, en parte, una situación inicial más débil de lo que esperaban las autoridades, debido a unos resultados inferiores a las previsiones de ingresos presupuestarios y a la inercia del gasto en salarios del sector público.
Recordando que el Informe de Finanzas Públicas (IFP) del primer trimestre elevó su previsión de déficit del Gobierno central para 2026 en 0,6 puntos porcentuales (pp.), hasta el 2,4% del PIB, incluso tras incorporar los nuevos recortes presupuestarios. Además, de la solicitud al Congreso por una emisión adicional de deuda por US$ 6.200 millones.
“La trayectoria fiscal se acerca más a las previsiones de Fitch, que anticipan un déficit del 2,5% del PIB para 2026”, señalaron en su comentario.
Agregando que esta estimación de la agencia “ya incorporaban nuestra opinión de que era probable que los ingresos fueran inferiores a las proyecciones anteriores y que el Gobierno pudiera tener dificultades para llevar a cabo recortes de gasto muy importantes”, dadas las presiones en materia de educación, salud y pensiones, así como las promesas de aumentar la financiación para la seguridad pública y las medidas para hacer frente a la inmigración irregular.
Fitch prevé un crecimiento del 1,6% para este año y un repunte hasta el 2,9% en 2027 antes de desacelerarse a partir de entonces.
Acerca de la calificación actual de Chile, señalaron que refleja nuestra previsión de referencia de que la deuda pública bruta en relación con el PIB aumentará, pero se mantendrá por debajo del 45% durante el período de previsión.
Por lo que advirtieron que una materialización de los riesgos para el proceso de consolidación fiscal o una desaceleración económica inesperada que aumentara la probabilidad de superar el límite prudencial, “podría dañar aún más la credibilidad fiscal y generar una presión negativa sobre la calificación, dado el limitado margen de maniobra tras un aumento de la deuda de 10 pp. del PIB desde la rebaja de la calificación de Chile desde «A» en octubre de 2020”.
Recorte y crecimiento
Acerca del límite de la deuda pública del 45% del PIB, Fitch afirmó que requerirá cumplir con los nuevos objetivos, alcanzar un crecimiento del PIB real superior al previsto por el IFP y reducir las necesidades de financiamiento “fuera de balance” que no se reflejan en el déficit global.
“Sin embargo, puede resultar difícil llevar a cabo en su totalidad una estrategia fiscal basada en un mayor crecimiento y en la contención del gasto”, alertaron.
Acerca del recorte presupuestario para este año, la agencia clasificadora indicó que “la magnitud de los posibles ahorros sigue sin estar clara”, ya que se han eximido en seguridad y “se enfrenta a presiones” para hacer lo mismo con la educación y salud, tres áreas que representan la mayor parte de los gastos de funcionamiento.
“La popularidad de Kast ha disminuido desde marzo, tras la decisión de permitir que los aumentos del precio del petróleo se repercutan más rápidamente a los consumidores, y las medidas impopulares que afecten a los programas sociales podrían erosionar aún más su capital político”, indicaron.
Acerca del proyecto de reconstrucción que se discute en el Congreso, precisaron que “el alcance y el momento en que se producirán los beneficios para el crecimiento son inciertos y, sin ellos, el impacto fiscal neto podría duplicarse (el consejo fiscal independiente estima 0,8 puntos porcentuales del PIB para 2031)”.