Las empresas en propiedad del Estado tienen un rol clave. No solo porque están presentes en sectores estratégicos para el país como la minería, la defensa, el sanitario, la energía, el portuario, la infraestructura, el bancario y hasta en las comunicaciones, sino que también porque pueden ser fuente importante de ingresos para su controlador: el Fisco chileno. Sobre todo, en el actual contexto de estrechez de las finanzas públicas.
Cada año, la Dirección de Presupuestos (Dipres) del Ministerio de Hacienda consolida en un reporte los resultados de las 28 empresas en propiedad del gobierno de Chile, calculando si en el neto fueron más los aportes que le entregaron a su controlador, o más bien tuvieron que ser subsidiadas vía mayores aportes del Fisco.
¿El resultado? Durante 2025 las firmas estatales le entregaron al Estado los mayores montos de los últimos cuatro años, al totalizar traspasos por US$ 3.312 millones ($ 3.149.914 millones). Esto implica un aumento de 8,1% si se mide en pesos de cada año y de 7,2% al corregir por el tipo de cambio para cada uno de los ejercicios.
El resultado se da principalmente por uno de los dos componentes calculados por la Dipres: el traspaso de utilidades y dividendos desde las compañías al Estado, que se incrementó un 131% respecto del 2024, lo que contrasta con la caída de un 13% en el pago de impuestos de parte de las firmas.
Las compañías estatales están afectas a una serie de gravámenes, como el impuesto único especial del 40% que rige para dichas sociedades (del DL 2.398 de 1978); el gravamen establecido en la Ley Reservada del Cobre (ley N° 13.196); el impuesto a la renta; y otros tributos específicos.

Codelco, primus inter pares
Como se podría esperar, la Corporación Nacional del Cobre (Codelco) fue la principal fuente de ingresos para el Estado derivado de las empresas estatales.
La cuprífera le entregó US$ 1.779 millones al Estado durante 2025, un incremento de 16,8% respecto a 2024.
La principal diferencia respecto al ejercicio previo es que el Estado recibió US$ 200 millones vía retiro de utilidades o dividendos de parte de la minera, lo que no había ocurrido en el ejercicio previo. Además, también se registraron pagos por impuesto específico más altos respecto al año previo, de US$ 225 millones (87,5% de alza interanual).
En los resultados del ejercicio 2025, la compañía por entonces encabezada por Máximo Pacheco explicó que la utilidad consolidada final del período tuvo un incremento de US$ 2.178 millones con relación a 2024, gracias a la asociación con Novandino Litio, y a un aumento de US$ 143 millones en las utilidades por cobre.

Codelco fue la principal fuente de ingresos. La cuprífera le entregó US$ 1.779 millones al Estado, un alza de 16,8% respecto a 2024.
En menor magnitud, otras estatales con importantes aportes fueron la Empresa Nacional de Minería (Enami), que pasó de cero a $ 913 millones entre 2024 y 2025, exclusivamente por una mayor tributación del impuesto especial a las estatales del 40%.
La Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) también destacó, al entregar US$ 434 millones al Estado, un incremento de nada menos que 778% versus el año previo, de la mano de mayores impuestos a la renta y retiros de utilidades.
BancoEstado también fue una de las estatales con mayores aportes, con US$ 788 millones, lo que de todas formas implica una fuerte caída de 42,1% versus el 2024.
¿La razón? Un menor pago del impuesto a la renta y del tributo especial para las compañías estatales, lo que no logró ser compensado por un leve incremento en las utilidades y dividendos retirados por el Estado.
Aportes del Fisco
Como contraparte de lo anterior, los aportes que realizó el Estado a las compañías bajo su control se redujeron el año pasado, en un 29,3% para totalizar US$ 1.094 millones.
Los aportes realizados por el Estado se materializan de distintas maneras: transferencias extraordinarias de capital, capitalización de utilidades propias, subsidios, inversiones, servicio de la deuda y otros.
La baja provino principalmente de una reducción de 58,8% de los aportes de capital extraordinario, así como una contracción de 52,1% de la capitalización de utilidades propias, que no logró ser compensado por mayores inversiones y servicio de la deuda respecto del ejercicio previo.
El principal aporte vino de Metro (US$ 366 millones), ENAP (US$ 228 millones) y BancoEstado (US$ 193 millones).