El petróleo Brent cayó el martes por debajo de los US$ 80 el barril por primera vez en más de tres meses, ya que el acuerdo entre EEUU e Irán para reabrir el estrecho de Ormuz aumentó las expectativas de una reactivación de la oferta. Los principales bancos de Wall Street redujeron sus pronósticos de precios y los indicadores clave del mercado se desplomaron.
El Brent, referencia mundial, cayó un 4%, encaminándose a su racha de descensos más larga del año. Se espera que ambas partes firmen un acuerdo provisional en Suiza el viernes, aunque Washington y Teherán aún no han publicado el texto de su memorando.
Tanto Morgan Stanley como Goldman Sachs Group Inc. redujeron sus previsiones de precios para los próximos trimestres. Goldman Sachs ahora prevé que las exportaciones del Golfo Pérsico alcancen los niveles previos a la guerra a finales de julio, un mes antes de lo previsto.
Los índices de referencia del petróleo de Dubái y Murban, en Oriente Medio, entraron en una estructura de contango bajista, lo que indica un exceso de oferta. Esto se produce en un contexto en el que se espera un aumento de la producción regional y los Emiratos Árabes Unidos siguen intentando vender su petróleo en licitaciones.
El precio del crudo Brent para entrega en agosto cayó un 4,3%, situándose en US$ 79,61 el barril a las 8:40 a. m. en Nueva York. El precio del crudo WTI para entrega en julio bajó un 4,8%, hasta los US$ 76,91 el barril.
La caída del precio del petróleo a su nivel más bajo desde principios de marzo ha borrado la mayor parte de las ganancias obtenidas durante el conflicto, aliviando las presiones inflacionarias justo cuando los responsables de la política monetaria de la Reserva Federal evalúan las tasas de interés esta semana.
Sin embargo, persisten muchas dudas sobre cómo se implementará el pacto provisional, incluyendo preocupaciones sobre la seguridad marítima, las normas operativas y si el estrecho —que transportaba aproximadamente una quinta parte del suministro de petróleo antes de la guerra— seguirá siendo libre de peaje.
La falta de detalles ha generado incertidumbre sobre la reapertura. Funcionarios del sector energético del Golfo Pérsico afirmaron haber recibido numerosas consultas de compradores sobre si el crudo podría volver a transitar por el estrecho, mientras que ejecutivos y operadores navieros indicaron que necesitan mayor claridad antes de comprometer buques en la ruta.