El petróleo profundizó sus pérdidas este martes, ante las crecientes señales de que Estados Unidos e Irán podrían alcanzar en los próximos días un entendimiento para reabrir el estrecho de Ormuz y normalizar el tránsito marítimo por una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
En ese marco, el Brent cayó 5,3% durante la jornada, hasta cerrar en US$ 79,3 por barril. El WTI retrocedió a un ritmo similar hasta US$ 75,77.
El giro del mercado se produjo después de que el secretario del Tesoro de EEUU, Scott Bessent, afirmara que Washington mantiene conversaciones directas con Teherán y que un acuerdo podría anunciarse de manera inminente.
“Estamos en conversaciones con los iraníes y creo que existe la posibilidad de que tengamos un acuerdo hoy o mañana para abrir el estrecho”, declaró Bessent en una entrevista con CNBC.
Consultado sobre la posibilidad de que Irán cobre una tarifa a los buques que atraviesen la vía marítima, el secretario señaló que espera que exista “libertad de movimiento”, aunque no entregó detalles sobre las condiciones que se están negociando. Bessent agregó que, pese a la persistente tensión en la zona, durante los últimos días se había observado la salida de varios barcos.
Las declaraciones fueron acompañadas por una señal desde Qatar, uno de los principales mediadores entre Washington y Teherán. Un vocero del país afirmó que ya fue redactada una propuesta destinada a reactivar las conversaciones y encontrar una solución de corto plazo que evite una nueva confrontación.
La resolución propuesta “está circulando entre las partes”, indicó el representante qatarí. Sin embargo, precisó que todavía no se ha alcanzado un acuerdo y evitó entregar un plazo para su eventual aprobación.
No está claro si el documento mencionado por Qatar corresponde específicamente al entendimiento que Irán y Omán discuten para permitir el paso de una mayor cantidad de embarcaciones por Ormuz. La resolución diplomática impulsada por Estados Unidos depende, en buena medida, de esas negociaciones.
Por otra parte, este martes trasendió en Bloomberg que la República Islámica está considerando permitir que las naciones europeas retiren las minas del estrecho, una posible concesión que podría formar parte de un acuerdo para normalizar el tráfico marítimo.
Negociación bajo presión
El Presidente estadounidense, Donald Trump, había dado a Irán hasta este martes para alcanzar un acuerdo con Omán sobre el estrecho, bajo la amenaza de retomar los ataques aéreos. Durante el fin de semana, el mandatario suspendió una ofensiva de gran magnitud contra la República Islámica y afirmó que daría una última oportunidad a la diplomacia.
“Quiero darles hasta la última oportunidad”, declaró el lunes, añadiendo que el desenlace se conocería “hoy o mañana”.
El sábado, Trump ya había anunciado que aplazaría nuevos ataques, lo que había provocado una primera caída de los precios. El Brent acumula un descenso cercano a 5% durante la semana, a medida que el mercado reduce parcialmente la prima de riesgo asociada a una nueva intensificación de las hostilidades.
Pese a las señales de avance, las negociaciones continúan rodeadas de incertidumbre. Irán sostiene que tiene derecho a administrar el tráfico marítimo por el estrecho y a actuar contra los barcos que intenten cruzarlo sin su autorización.
El punto también involucra las condiciones económicas de la reapertura. Trump aseguró que no se cobrarán tarifas por acceder a Ormuz, mientras Teherán ha situado el control del tránsito y los pagos asociados entre los elementos centrales de cualquier eventual acuerdo.
Una alternativa en discusión sería reabrir el denominado paso central del estrecho. Sin embargo, esa ruta habría sido minada por Irán y podría requerir labores de despeje antes de ser utilizada regularmente por los buques.
Actualmente, Ormuz permanece prácticamente cerrado. Las pocas embarcaciones que lo atraviesan —al menos con sus sistemas de identificación encendidos— utilizan una ruta septentrional cercana a las costas iraníes, con autorización de Teherán, o un corredor meridional próximo al territorio de Omán.
Un memorando de entendimiento anterior, que buscaba reabrir el estrecho, colapsó el mes pasado. Desde entonces, Estados Unidos e Irán han intercambiado ataques de manera intermitente y el tránsito comercial se ha mantenido restringido. Trump ha señalado en distintas ocasiones que un acuerdo era inminente, pero hasta ahora ninguno se ha concretado.