BK Servicios Financieros salió este jueves a vender bonos en pesos chilenos para financiar la expansión de sus operaciones, en momentos en que el mercado se ha vuelto a encantar por este tipo de deuda.
La financiera automotriz recaudó $ 60 mil millones con el bono serie F, que se colocó a una tasa de interés promedio de 5,94% esta mañana, cifra que representa un spread de 84 puntos base (pb) sobre la tasa de referencia, mejor que los 92 pb logrados en julio del año pasado.
Según un comunicado oficial de la empresa, esta fue la colocación corporativa de bonos en pesos más grande desde abril de 2021, y recibió una demanda equivalente a 1,6 veces la oferta.
El remate holandés estuvo a cargo de las divisiones de banca corporativa de BICE y Banchile. Los bonos, cuya nota crediticia es doble A, vencerán en octubre de 2030, aunque en el sexto semestre ya empiezan a devolver el capital prestado.
Hace unas semanas, los inversionistas de la renta fija chilena empezaron a comprar instrumentos en pesos, mientras la UF, que inicialmente vio un boom de demanda frente a los temores inflacionarios por la guerra en Medio Oriente, cedió espacio en las carteras.
Datos del Banco Central muestran que la tasa genérica del bono de Hacienda a cinco años en pesos ronda actualmente el 5,2%, por debajo del peak de 5,67% registrado en marzo. El IPC de mayo subió menos de lo esperado y se espera que el de junio registre una caída, situación que alienta estas preferencias por títulos nominales.
Seguir creciendo
"Nuestro objetivo es fortalecer la capacidad de financiamiento de la compañía para acompañar la demanda que estamos viendo tanto en Chile como en Perú, manteniendo una propuesta competitiva y cercana para nuestros clientes", dijo el gerente general de BK, Paul Abogabir, en el comunicado.
La cartera de la firma ha crecido a una tasa anual compuesta de casi 20% desde 2020, según la presentación de un roadshow a potenciales inversionistas. La expansión ha rendido frutos: a marzo BK reportó utilidades sobre $ 5.100 millones, un alza casi 30% en comparación con el mismo período de 2025, y que significa un margen neto de 15% y un retorno de capital de 14% en 12 meses móviles.
Hacia el futuro, Abogabir señaló que la compañía busca crecer de manera sostenible, profundizar su presencia en los mercados donde opera y fortalecer una experiencia cada vez más ágil, simple y digital. "Queremos seguir siendo un socio estratégico para el ecosistema automotriz y financiero", declaró.
Los propietarios pondrán también de su parte, pues BK anunció este miércoles un aumento de capital por $ 20 mil millones, acciones que deberán ser suscritas y pagadas en un plazo de cinco años, según lo definido en su última junta extraordinaria de accionistas.
BK se creó en 2013 a través de una alianza entre BICE y Kaufmann, cada uno con 50% de participación en la propiedad. La compañía opera en Chile a través de un modelo dual, donde por un lado está su negocio presencial asociado a Kaufmann y Andes Motor, que canaliza financiamiento directamente en puntos de venta y concesionarios; y por otro, su plataforma Crediautos, orientada a financiamiento automotriz 100% digital y multimarcas.