Aguas del Valle comenzó este domingo una reposición excepcional del suministro en Ovalle destinada exclusivamente a usos sanitarios, luego de que las intensas precipitaciones, el desborde del río Limarí y la extrema turbiedad de sus aguas impidieran la producción normal de agua potable en la ciudad.
La medida, coordinada con la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) y otras autoridades, contempla el despacho de agua clorada a través de la red para mantener condiciones básicas de higiene en los hogares. Sin embargo, debido a los altos niveles de turbiedad, el agua presentará una tonalidad café y no será apta para el consumo humano, por lo que no podrá utilizarse para beber, cocinar o preparar alimentos.
Para esos fines, la sanitaria informó que mantendrá operativos 50 estanques estacionarios distribuidos en distintos sectores de Ovalle, desde donde la población podrá abastecerse con agua 100% potable mientras se extienda la emergencia.
"Estamos enfrentando una situación inédita y extraordinaria. Las condiciones que presenta actualmente el río Limarí hacen imposible producir agua potable en forma normal", señaló el gerente regional de Aguas del Valle, Andrés Nazer.
El ejecutivo explicó que la medida busca permitir el uso del agua para descarga de baños, aseo y limpieza, mientras continúan los trabajos para restablecer el servicio habitual.
Asimismo, hizo un llamado a la comunidad a no utilizar el agua distribuida por la red para consumo humano. "Es muy importante que la comunidad comprenda que esta agua que en estos días llegue por las tuberías no debe utilizarse para beber, preparar alimentos ni para ninguna actividad de consumo humano", afirmó.
La empresa indicó que sus equipos continúan desplegados en terreno monitoreando la evolución de las condiciones climáticas y operacionales, y que informará oportunamente cualquier cambio en la situación.