Un número creciente de autoridades de la Reserva Federal manifestó preocupación de que la guerra con Irán podría avivar aún más la inflación y quiso dejar en claro, tras su reunión de marzo, que el banco central podría tener que considerar subir las tasas de interés.
Las actas de la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, su sigla en inglés) del 17 y 18 de marzo, publicadas este miércoles en Washington, mostraron que los responsables de política debatieron escenarios marcadamente distintos para la economía de Estados Unidos tras el inicio del conflicto con Irán, así como las posibles respuestas de política monetaria.
La mayoría de las autoridades expresó inquietud de que una guerra prolongada podría afectar el mercado laboral y justificar tasas de interés más bajas. Al mismo tiempo, muchos responsables destacaron el riesgo para la inflación, lo que eventualmente podría justificar alzas de tasas.
Las autoridades en este último grupo parecieron volverse más enfáticas, instando a sus colegas a considerar incluir en el comunicado posterior a la reunión un lenguaje que planteara la posibilidad de subir tasas bajo ciertas condiciones.
“Algunos participantes estimaron que existía un sólido argumento para una descripción en dos direcciones de las futuras decisiones de tasas de interés del comité en el comunicado posterior a la reunión, reflejando la posibilidad de que ajustes al alza en el rango objetivo para la tasa de fondos federales podrían ser apropiados si la inflación se mantuviera por sobre el objetivo”, señalaron las actas.
En línea con esas preocupaciones, el documento indicó que la “amplia mayoría” de las autoridades consideró que podría tomar más tiempo devolver la inflación a la meta de 2% de la Fed.
En esa reunión, las autoridades mantuvieron la tasa de política en un rango entre 3,5% y 3,75%.
Impacto de la guerra
El encuentro tuvo lugar casi tres semanas después de que la guerra en Medio Oriente comenzara a impulsar al alza los costos globales de la energía, presionando la inflación, pero también amenazando con frenar el crecimiento económico. Desde entonces, varios responsables han señalado su intención de mantener las tasas estables mientras evalúan los efectos del conflicto.
En general, las autoridades reaccionaron a la guerra expresando preocupaciones respecto de ambos lados de su mandato.
“La amplia mayoría de los participantes consideró que los riesgos al alza para la inflación y a la baja para el empleo eran elevados, y la mayoría señaló que estos riesgos habían aumentado con los acontecimientos en Medio Oriente”, indicaron las actas.
En las proyecciones publicadas tras la reunión, las autoridades señalaron que esperan un recorte de tasas en 2026, sin cambios respecto de sus previsiones de diciembre. Los inversionistas dudan que la Fed recorte tasas este año, según los mercados de futuros de fondos federales.
La mayoría de las autoridades indicó que espera que la tasa de desempleo se mantenga prácticamente sin cambios, aunque coincidieron en que los riesgos para el mercado laboral están sesgados a la baja.
“En particular, muchos participantes advirtieron que, en la actual situación de bajo crecimiento neto del empleo, las condiciones del mercado laboral parecen vulnerables a shocks adversos”, señalaron las actas.
Al mismo tiempo, los responsables de política señalaron que un conflicto prolongado en Medio Oriente probablemente generaría aumentos más persistentes en los precios de la energía, lo que a su vez podría impulsar la inflación subyacente.
Algunas autoridades también destacaron la posibilidad de que, con la inflación ya por sobre la meta durante cinco años, “las expectativas de inflación de largo plazo podrían volverse más sensibles a aumentos en los precios de la energía”.