El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Temuco condenó unánimemente al empresario maderero Jaime Armando Venturelli González y a su hijo, Pablo Andrés Venturelli Gallegos, por su responsabilidad en delitos de provocación y agravación de insolvencia.
El fallo acredita la defraudación que, según la Fiscalía, asciende a más de $ 5 mil millones y el perjuicio ocasionado a 500 trabajadores y una decena de acreedores tras la quiebra de la empresa Maderas Jaime Venturelli y Cía. Ltda.
El tribunal, integrado por los magistrados Priscilla Frantzen, Roberto Herrera y Wilfred Ziehlmann, estableció la participación de Venturelli González como autor de tres delitos consumados de insolvencia, mientras que su hijo fue condenado en calidad de cooperador. Tras el veredicto, el Ministerio Público solicitó penas que superan los 5 años de reclusión, cuya sentencia definitiva será comunicada el próximo miércoles 22 de abril.
La defraudación
El tribunal acreditó que la quiebra de la compañía fue agravada mediante una estrategia de vaciamiento patrimonial y sobreendeudamiento planificado, maniobras que habrían sido ejecutadas entre septiembre y octubre de 2019, justo antes de la liquidación forzosa.
De acuerdo a lo planteado, la situación más crítica fue la descapitalización de la empresa, a través de la venta de su maquinaria pesada por más de $ 2.870 millones a una sociedad relacionada, creada por los hijos Jaime Venturelli.
Según consta en el documento judicial “entre los meses de septiembre y octubre de 2019 el representante legal de Maderas Jaime Venturelli y Compañía Limitada procedió a vender diversas maquinarias que formaban parte de su activo fijo y se empleaban en sus diversos procesos productivos, por un monto total de $ 2.872.674.069 y a un plazo para el pago de 120 días, a la empresa Comercializadora y Distribuidora Sorellanza Limitada, formada en agosto del mismo año por el acusado Pablo Andrés Venturelli Gallegos y su hermano Camilo Donato, ambos hijos, a su vez, del acusado Jaime Venturelli González, empresa que poseía un capital social de solamente $ 10 millones, disminuyendo con ello el activo de la empresa Maderas Jaime Venturelli y Compañía Limitada”.
A este desvío de bienes se sumó un aumento artificial del pasivo mediante la absorción de otra sociedad de la familia, maniobra que no aportó activos y sólo traspasó las deudas previsionales y laborales de 100 trabajadores a la empresa que estaba al borde de la quiebra.
Finalmente, el esquema generó un perjuicio fiscal directo de $ 495 millones, correspondientes a los impuestos y multas derivados de las facturas de venta de maquinaria que nunca fueron pagados al Estado.
Contexto Judicial
La investigación, liderada por el fiscal Carlos Cornejo, analizó movimientos financieros por un total de $17 mil millones, logrando desglosar el perjuicio directo por el cual se obtuvo la condena. Si bien el tribunal absolvió a otros integrantes de la familia inicialmente imputados, el Ministerio Público anunció que analizará los fundamentos del fallo para determinar posibles recursos de apelación respecto a dichas absoluciones.
La empresa Maderas Jaime Venturelli y Cía. Ltda., fundada en 1994, cesó sus operaciones definitivamente en noviembre de 2019 tras la solicitud de liquidación forzosa por parte de uno de sus acreedores ante el impago de facturas.