El tipo de cambio arrancó la semana a la baja, en medio de ventas globales de dólares por una cierta esperanza de que Estados Unidos logre un acuerdo con Irán para reabrir el estrecho de Ormuz.
La paridad dólar-peso cayó $ 8,4 hasta los $ 901 al cierre de este lunes, después de subir casi $ 20 a nivel semanal en las pantallas de Bloomberg.
El dollar index bajaba 0,3% a 99 puntos, luego de cinco sesiones consecutivas al alza, y el cobre Comex subía 0,5% a US$ 6,33 por libra, tras hundirse casi 5% el viernes. El petróleo Brent se estabilizaba en niveles de US$ 110 por barril, y las tasas de interés de EEUU no mostraban relevantes, mientras que en Europa se fueron para abajo.
El optimismo del mercado empezó a crecer luego que, según medios iraníes, Washington propusiera una exención temporal de las sanciones al petróleo proveniente del país persa, una demanda clave en las exigencias que este ha manifestado para aceptar un acuerdo de paz que permita reabrir el estrecho de Ormuz.
Sin embargo, Donald Trump dijo al New York Post que "no está abierto" a hacer concesiones a Irán, después de que este ofreciera una propuesta actualizada para terminar con la crisis. Para Teherán, las demandas estadounidenses todavía son excesivas, y no estaría de acuerdo con abandonar su programa nuclear, reportó la agencia semioficial Tasnim.
Trump también dijo haber cancelado un ataque contra Irán que tenía previsto para mañana martes. El mandatario advirtió este fin de semana que "el tiempo se agota" y que los iraníes "deberían moverse rápido, o no quedará nada para ellos", después de que un dron impactara una central eléctrica en Emiratos Árabes Unidos.
Tenso panorama
La semana pasada estuvo marcada por datos de inflación estadounidenses más sólidos de lo esperado, sin haber mediado anuncios concretos sobre el golfo Pérsico tras la visita de Trump a China. Analistas han advertido que, de agotarse los inventarios de crudo, los precios de la energía tendrían alzas aún más pronunciadas.
"El doble golpe decisivo que impulsó este repunte del dólar global ha sido la reciente y aguda subida de los precios del crudo, que ha hecho que las principales tasas de interés globales se disparen debido a los temores inflacionarios y a la percepción generalizada de que los bancos centrales harán poco por endurecer la política monetaria para contrarrestar los riesgos inflacionarios", repasó el head global de Estrategia Macroeconómica en Saxo Bank, John Hardy.
Pocos datos macro relevantes están agendados para esta semana en EEUU. El evento más esperado viene por el lado de la temporada de resultados, pues Nvidia dará a conocer este miércoles los números de su último trimestre, poniendo a prueba el optimismo de Wall Street.
Los agentes extranjeros volvieron a incrementar su posición contra el peso chileno, que superó los US$ 13 mil millones netos al cierre del jueves, según datos del Banco Central. Eso sí, la agresiva apuesta se encontró con un rally de los precios del cobre que, de mantenerse, complicaría una parte del posicionamiento.
"Como importador neto de energía, el peso chileno se vio afectado en marzo. Sin embargo, ahora el fuerte repunte del cobre hace que los términos de intercambio de Chile se encuentren en sus niveles más altos del año", publicó este lunes el head global de mercados de ING, Chris Turner, en su boletín Latam FX Talking.
"La opinión de nuestro equipo de materias primas es que este repunte del cobre podría alcanzar su punto máximo este verano (boreal), antes de que se dicte una resolución en EEUU sobre los productos de cobre refinado. Además, la producción de Chile podría verse afectada más adelante en el año debido a la escasez de ácido sulfúrico", sostuvo.
A primera hora se supo que el PIB de Chile cayó 0,5% interanual en el primer trimestre de 2026. Se tenía previsto una variación negativa, principalmente debido a que los tres últimos Imacec presentaron caídas interanuales, aunque la cifra estuvo por debajo de las estimaciones de consenso.
Según Turner, "el panorama macroeconómico podría ser ligeramente bajista para el peso, ya que el nuevo gobierno de derecha busca recortar el gasto público. Al banco central le gustaría bajar las tasas si pudiera. Las nuevas políticas gubernamentales y una reducción del impuesto a las empresas podrían impulsar la inversión, pero, en última instancia, la trayectoria del cobre será lo que domine el peso".