Masisa vive tiempos de cambios. A casi un año de iniciar el proceso de búsqueda de capital -a través de la incorporación de un socio estratégico- la compañía hizo un giro en su estrategia.
El controlador suizo de la compañía habría modificado el plan: vender la empresa. Según diversas fuentes consultadas por DF, GN Holding, filial de Viva Trust, el fideicomiso del empresario suizo Stephan Schmidheiny, tomó la decisión de enajenar la compañía.
Un oferente internacional estaría corriendo con ventaja, mientras que, desde el entorno de Masisa, sostuvieron que el proceso de búsqueda se mantiene abierto.
El 24 de junio de 2025, Masisa anunció al mercado que su principal accionista, GN Holding, tomó la decisión de iniciar la búsqueda de inversionistas o un socio estratégico, para fortalecer la situación financiera de la empresa.
En agosto de ese año, la empresa encomendó a PwC Chile para “la búsqueda de diversas soluciones” en el proceso, tarea encabezada por el socio líder del área de M&A y finanzas corporativas de la firma, Joaquín Pérez, y el director del área, Domingo Correa.
Tras avanzar durante 2025 en completa confidencialidad, las magnitudes del negocio fueron reveladas por la propia Masisa en su último conference call con los analistas que cubren a la firma.
Masisa reveló su reestructuración de pasivos está condicionada al “ingreso de un nuevo inversionista o socio estratégico que realice un aumento de capital de al menos US$ 50 millones”.
En el marco de la explicación de su proceso de reestructuración de pasivos por un total de US$ 88 millones, la compañía reveló que una de las condiciones de la reprogramación era el “ingreso de un nuevo inversionista o socio estratégico que realice un aumento de capital de al menos US$ 50 millones”, fondos que deberán destinarse “en su totalidad a prepagar deuda financiera a prorrata de los acreedores de la reprogramación”.
Asimismo, en su carta de la memoria de la empresa, el gerente general de Masisa, Alejandro Carrillo, también mencionó los procesos.
“La reestructuración alcanzada otorga a Masisa el espacio necesario para avanzar en su recuperación y fortalecer su posición de caja, en un contexto en que el grupo controlador se encuentra impulsando un proceso de incorporación de un socio estratégico que contribuya a consolidar su desarrollo futuro”, escribió Carrillo.
En detalle, la caja de Masisa llegó a US$ 12 millones al cierre de 2025, una disminución en comparación a los US$ 24 millones de 2024.
Cuatro años en rojo
Sin embargo, en el transcurso del proceso, la lógica cambió, y hoy tanto PwC como el accionista controlador estarían negociando un proceso de venta de la compañía, afirmaron a DF fuentes conocedoras de la operación.
El problema estaría lejos de ser solo de caja. La compañía acumula cuatro periodos en rojo: en 2022, perdió US$ 167,3 millones, lo que se repitió en 2023 (US$ 52,4 millones) y 2024 (US $23,3 millones).
Mientras que, al cierre del año pasado, Masisa registró una pérdida de US$ 28,8 millones, “lo que se explica principalmente por el menor desempeño operacional y el efecto de los gastos financieros”, sostuvo la empresa en su análisis razonado.
En tanto, el Ebitda (ganancias antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones) acumulado a diciembre de 2025 alcanzó los US$ 9,8 millones, lo que representó una caída de US$ 6,2 millones respecto del ejercicio anterior.
Masisa detalló que el desempeño “se debe a que se mantiene una debilidad en la demanda de los principales mercados de la compañía (EEUU y Chile)”.
“Los ingresos de actividades ordinarias a diciembre de 2025 alcanzaron los US$ 271,4 millones, lo que representó una caída de 7,8% respecto al mismo periodo del año anterior”, detalló.
Esto, principalmente, “por un bajo dinamismo en el mercado de EEUU por la situación macroeconómica de dicho país”.
De acuerdo con distintas fuentes del mercado, el presente financiero requeriría una inyección de capital de una magnitud “que no hace sentido para un socio estratégico, pero sí para una adquisición”, resumió un banquero de inversión.
Una austriaca en ventaja
En el proceso, un viejo conocido de Masisa forma parte de las negociaciones.
Desde finales de 2025 se habrían intensificado las conversaciones con la multinacional productora de paneles de madera Egger.
Fundada en 1962, la compañía acumula 22 plantas en 11 países y anotó ingresos por el equivalente a US$ 5 mil millones.
La relación entre Egger y Masisa comenzó en 2017, cuando la chilena firmó la compraventa de su complejo industrial en Argentina, Masisa Argentina a Egger Investments por US$ 155 millones.
Quienes conocen la operación afirmaron que Egger estaría negociando la compra de la compañía chilena, con ambos equipos en conversaciones desde finales de diciembre pasado.
Pese a ello, fuentes del entorno de la compañía afirmaron que se mantiene abierto un proceso de búsqueda de socio estratégico competitivo entre distintos actores.