Este domingo Estados Unidos e Irán parecían estar muy lejos de alcanzar un acuerdo para poner fin a semanas de guerra y reabrir el crucial estrecho de Ormuz, mientras que un ataque con drones provocó un incendio en una planta nuclear de los Emiratos Árabes, poniendo de relieve los riesgos de un frágil alto el fuego.
La agencia de noticias semioficial iraní Fars informó que Estados Unidos había establecido cinco condiciones principales para un acuerdo de paz, entre ellas la entrega al país americano del uranio utilizado por el programa nuclear iraní, que Washington no pagara ninguna de las compensaciones que exige Teherán y que descongelara menos de una cuarta parte de los activos iraníes suspendidos. Fars no citó la fuente de la información, y Estados Unidos no se ha pronunciado públicamente sobre dichas condiciones.
Mientras tanto, la agencia de noticias semioficial Mehr afirmó que Washington no ofreció "ninguna concesión tangible" al tiempo que buscaba "obtener concesiones que no logró obtener durante la guerra, lo que conducirá a un punto muerto en las negociaciones".
El ataque con drones del domingo se produjo pocos días después de que el presidente estadounidense Donald Trump regresara de una cumbre de dos días en Pekín con el presidente chino Xi Jinping, aliado de Irán. Ambos coincidieron en que el estrecho, por donde alguna vez fluyó una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado del mundo, debería estar abierto al tránsito, pero no se observaron avances significativos hacia ese objetivo.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, afirmó que su país está comprometido con una solución diplomática al conflicto. Varios cargamentos de energía han logrado cruzar el estrecho de Ormuz en las últimas semanas, y un funcionario iraní declaró este fin de semana que las autoridades están trabajando en una ley y un marco legal formales para permitir el paso de algunos buques.