Pese al avance de los medios de pago digitales en Chile, el uso del efectivo mantiene un respaldo transversal entre la población, de acuerdo con un estudio elaborado por la Universidad del Desarrollo (UDD) y Denaria Chile.
El estudio dio cuenta que el 92% de las 1.000 personas encuestadas considera que la plata física debe seguir existiendo como alternativa de pago.
Ese respaldo también se refleja en la percepción sobre su permanencia en el tiempo: un 72% de los consultados respondió que el derecho a utilizar efectivo debería mantenerse "siempre", mientras que otro 20% estimó que debería seguir existiendo, aunque con una menor participación. Solo un 7% consideró que ya no es necesario.
Nivel socioeconómico y rango etario
Los resultados del estudio muestran que el respaldo al efectivo trasciende el nivel socioeconómico y la edad, aunque su uso se concentra en determinados grupos de la población. Los adultos mayores y los hogares de menores ingresos son quienes continúan dependiendo en mayor medida del efectivo para realizar sus compras.
Según el estudio, las personas mayores de 61 años utilizan efectivo tres veces más que quienes tienen menos de 30 años. A ello se suma una brecha por nivel socioeconómico: mientras el segmento D+E utiliza efectivo en un 17% de sus pagos, la proporción cae a 6% en el segmento ABC1 y a 5% en el C2. En el grupo C3, el porcentaje alcanza un 8%.
A juicio del decano de la Facultad de Economía y Negocios de la UDD, Matías Lira, el estudio mostró que "existe un respaldo transversal a mantenerlo (el efectivo) como alternativa, especialmente por su rol en inclusión financiera, resiliencia ante contingencias y apoyo a adultos mayores, hogares vulnerables y pequeños comercios".
El sondeo también reveló los lugares donde el uso del efectivo se mantiene con mayor fuerza. Entre ellos destacan las compras en ferias libres y mercados, donde entre un 25% y un 31% de las personas declara preferir este medio de pago. A ello se suman las compras de bajo monto y los comercios de barrio.
Asimismo, el efectivo sigue siendo percibido como un mecanismo de respaldo frente a eventuales fallas tecnológicas. Una de cada cinco personas consultadas afirmó utilizar dinero físico debido a interrupciones en los sistemas de pago electrónicos o a problemas de conectividad.
Para el director de Denaria Chile, Jaime Bellolio, "el desafío no radica en optar entre el efectivo y lo digital, sino en garantizar la libertad de elección y evitar nuevas brechas de exclusión. La evolución del sistema de pagos debe avanzar fortaleciendo la inclusión y la alfabetización digital, pero al mismo tiempo resguardando el acceso y la aceptación del efectivo como infraestructura de respaldo", afirmó.