Aunque el mercado levantó la guardia este miércoles por el reciente intercambio de fuego en Medio Oriente y las amenazas de Donald Trump, el dólar-peso igual tendió a la baja. Aspectos técnicos y la inflación al consumidor de mayo en Estados Unidos habrían contribuido.
El tipo de cambio chileno cerró a $ 914,4 en las pantallas de Bloomberg, un descenso de $ 3 adicional, después de que este martes cayera desde sus recientes máximos.
Varias divisas emergentes recuperaron terreno, entre ellas todas las principales de Latinoamérica. Sin embargo, un indicador del dólar global subía marginalmente, en línea con las tasas de mercado de EEUU, que siguen descontando un ajuste monetario de la Reserva Federal antes de que se termine el año. Wall Street cayó fuerte, y el cobre Comex retrocedía 1,8% a US$ 6,21 por libra.
Datos en línea
"El peso chileno se mantuvo firme, a pesar de la fuerte caída en la renta variable, y podría responder netamente a un nivel técnico, ya que como soporte tenemos los $ 911 y $ 913, y como resistencia el rango entre $ 918 y $ 921", dijo a DF el director general de BeFX, Rodrigo Castillo.
Según su análisis, "es posible que haya sido acompañado por un flujo de los no residentes", viendo que "los datos inflacionarios de EEUU salieron en línea con lo esperado, lo que alivia las presiones sobre la Fed por subir las tasas, y lo más probable es que las mantenga en la próxima reunión del 17 de junio".
El IPC estadounidense de mayo subió 0,5% mensual y 4,2% en 12 meses, mientras que la serie subyacente -sin volátiles- aumentó 0,2% y 2,9% en las respectivas comparaciones. No sólo las cifras en general calzaron con las estimaciones de consenso, sino que el cambio mensual del IPC subyacente estuvo una décima por debajo.
Atacar de nuevo
La situación geopolítica se ha visto más bien tensa. El petróleo Brent subía 2,2% a US$ 93,4 por barril, después de que Trump dijera primero esta mañana en su red Truth Social que las autoridades iraníes "han tardado demasiado en negociar un acuerdo que les habría venido de maravilla", por lo que "ahora tendrán que pagar el precio". Luego, el mandatario fue más allá, al afirmar ante la prensa que hoy mismo "los vamos a atacar con mucha fuerza".
Los comentarios se dieron después de que EEUU bombardeara Irán en la tarde de este martes, como represalia frente al derribo de un helicóptero estadounidense que la Casa Blanca atribuyó a la república islámica. Luego, Teherán lanzó misiles contra bases estadounidenses en Jordania, Bahrein y Kuwait.
El mercado está asimilando el enfoque de Trump como un método de presión para que Irán firme el acuerdo, pero también surge la interrogante de si esta mayor confrontación podría echar por tierra las conversaciones. El Presidente había mencionado previamente que en "dos o tres días" podría alcanzarse un acuerdo para reabrir "inmediatamente" el estrecho de Ormuz.
Trump dijo además este miércoles que ordenó en mayo una operación secreta para ayudar a los petroleros a salir de Ormuz. Según comentó en Truth Social, se habrían movido fuera del pasaje más de 200 naves cargando un total de 100 millones de barriles.