El fundador del Partido de la Gente (PDG), Franco Parisi, abordó el debate en torno a la megarreforma impulsada por el Ejecutivo, asegurando que la iniciativa debe ser aprobada, aunque condicionando su apoyo a ajustes clave orientados a entregar mayor certeza jurídica y tributaria al sector privado.
En entrevista en el programa "Estado Nacional" de TVN, el excandidato presidencial y líder del PDG estimó que el proyecto de megarreforma finalmente "va a llegar a comisión mixta y se va a aprobar lo que nosotros comentamos con (el ministro de Hacienda Jorge) Quiroz personalmente".
Respecto de las complejas negociaciones legislativas que lidera el Ejecutivo, Parisi reconoció la "dureza" del ministro, advirtiendo que "hay que negociar" con él.
Invariabilidad tributaria y caída minera
Con foco en reactivar la economía, Parisi subrayó la necesidad de otorgar la estabilidad a las inversiones de largo plazo en Chile, haciendo especial hincapié en proyectos de infraestructura, inmobiliarios y mineros. Para ello, el economista respaldó establecer una tasa de impuesto corporativo de 23%, sumada a una prima o sobretasa de 1,5% exclusiva para aquellos proyectos de inversión superiores a los US$ 50 millones, garantizado bajo este mecanismo de invariabilidad tributaria por 20 años.
En esta línea, rechazó la propuesta de fraccionar la invariabilidad según el monto comprometido, argumentando que las empresas pueda simplemente particionar las inversiones para calzar en los tramos.
Asimismo, Parisi se mostró preocupado por el escenario macroeconómico, advirtiendo que la producción minera ha experimentado una caída superior a 10%, por lo que instó al Gobierno a conformar una mesa de trabajo liderada por el Presidente para agilizar proyectos en cartera y resolver crisis anexas, como la escasez hídrica en el norte del país.
Reparos a impuestos corporativos y esquema ambiental
Frente a la propuesta oficial de reducir el Impuesto de Primera Categoría a un 23% para todas las empresas, el líder del PDG la calificó como "una apuesta". Argumentó que una rebaja de esta magnitud generará mayores utilidades, pero no asegura automáticamente su reinversión dentro de Chile. Por esta razón, admitió que habría preferido un incentivo más focalizado, similar al antiguo Fondo de Utilidades Tributables (FUT), atado estrictamente a la reinversión en propiedades, activo fijo y software local.
Paralelamente, Parisi tomó distancia de una de las normativas de tramitación ambiental incluidas en la megarreforma, la cual obligaría al Estado a indemnizar a las empresas ante un fallo adverso en el otorgamiento de permisos. A su juicio, esta medida se convertiría en "un negocio para aquellos que vienen a especular" con capitales, sugiriendo que dichos riesgos deben ser resguardados a través de la contratación de seguros internacionales privados.
IVA diferenciado y replanteamiento de contribuciones
En el frente ciudadano y de alivio tributario, Parisi destacó el avance de un proyecto que busca devolver el Impuesto de Valor Agregado (IVA) en la compra de medicamentos y pañales, iniciativa planteada por el PDG, y proyectó que se apruebe en un plazo de dos a tres meses. A su vez, propuso abandonar la tasa plana y avanzar hacia un IVA diferenciado de 5% exclusivo para los bienes que componen la canasta básica.
El economista también cuestionó el actual modelo de cobro de bienes raíces. Sostuvo que la ley de contribuciones "está mal hecha", ya que los recursos son recaudados por el gobierno central a través del Servicio de Impuestos Internos (SII). Parisi propuso que estos cobros sean fijados y administrados directamente por cada concejo municipal. Como referencia, destacó el modelo fiscal del estado de Florida, Estados Unidos, donde el avalúo de una propiedad se congela al momento de la compra y sólo experimenta un reajuste cuando el inmueble es vendido, evitando así castigar el bolsillo de las familias frente a las vaivenes de la plusvalía no realizada.
Finalmente, para el sector de la construcción e inmobiliario, la colectividad propone institucionalizar un "bono pie" con costo cero que capture el valor agregado del departamento nuevo antes de su entrega, además de una devolución de 14% del IVA de la propiedad y una línea de crédito de US$ 500 millones inyectada a través de BancoEstado para detonar el inicio de nuevos proyectos.