En medio de ejecutivos de grandes aseguradoras, administradoras de fondos y bancos, hubo un representante de la industria de concesiones que captó la atención: el CEO de Grupo Costanera, Diego Savino, que participó como panelista en el seminario "Infraestructura en Chile: Inversión, certezas y oportunidades en un nuevo ciclo", organizado este jueves por Banco Santander y Diario Financiero.
Durante su intervención, el histórico ejecutivo abordó distintos temas que hoy marcan la agenda del sector, como el estado actual de la industria y las dificultades que genera la permisología, hasta dos de las materias más debatidas en los últimos meses: la evasión en las autopistas y las tarifas TAG.
En esa línea, Savino sostuvo que la evasión es un problema que debe ser abordado por el gobierno, ya que "ningún sistema en el mundo se puede sustentar con el nivel de evasión y no pago como el que tenemos hoy".
A juicio del ejecutivo, este fenómeno se ha masificado en los últimos años por una fiscalización insuficiente, por lo que llamó a reforzar los controles y establecer sanciones efectivas para quienes no pagan las tarifas. En ese contexto, valoró que la actual administración esté enfrentando el problema y tomándolo con la seriedad que requiere para mejorar el funcionamiento del sistema.
Respecto de una eventual reducción de tarifas TAG, el gerente general de Grupo Costanera aseguró que, como empresa, si obtuvieran una buena rentabilidad podría ser viable. Sin embargo, enfatizó que la discusión se trata de políticas tarifarias intermodales, las cuales deben mantener un equilibrio entre el transporte público y el privado, así como el funcionamiento de toda la red.
Como ejemplo, explicó que una reducción importante de las tarifas podría incentivar un mayor uso de las autopistas urbanas y afectar su velocidad de operación, deteriorando el funcionamiento del sistema.
"Cuando la velocidad cae a cierto límite, tienes chance de convertirse en pocos minutos en una playa de estacionamiento y pasar a andar a cero kilómetros por hora y quedarte en un taco", detalló Savino.
Otras aristas
La evasión y las tarifas TAG no fueron los únicos temas que abordó el ejecutivo. Savino también se refirió a las modificaciones que el Gobierno está evaluando para ampliar las fuentes de financiamiento de las concesiones, entre ellas aumentar el límite de participación de las AFP y permitir que los proyectos puedan estructurarse en dólares, en lugar de moneda local.
Frente a ese escenario, sostuvo que el mercado financiero chileno tiene la profundidad suficiente para financiar las obras de infraestructura que requiere el país. No obstante, agregó que contar con más alternativas siempre será positivo.
Eso sí, recalcó que también es necesario resolver otros problemas estructurales.
"Tenemos que volver a tener un Estado más eficiente, que las cosas no demoren lo que están demorando (...) nos hemos quedado pegados en algunas cosas que cuando uno lo pone en el sentido común, uno dice 'algo estamos haciendo mal'. Tenemos que volver a tener un poco más de sentido común y hacer las cosas un poco más simple", enfatizó Savino.
Como ejemplo, recordó que la construcción de Costanera Norte tardó cinco años entre la adjudicación del proyecto y su entrada en operación, a comienzos de la década del 2000. En contraste, mencionó el caso de AVO II, iniciativa adjudicada a fines de 2017 y cuya puesta en servicio se espera para fines de 2028, es decir, más de diez años después.
"La modificación de la Ley de Concesiones en 2010 ataca los efectos de los problemas que teníamos antes (...) pero lo que nunca atacamos fue la causa. Creo que tenemos que repensar en cómo volver a resolver los problemas de los proyectos", detalló.
Asimismo, sostuvo que las bases de licitación se han ido rigidizando con el paso de los años. Como ejemplo, señaló que antes un contrato contemplaba alrededor de 80 multas y hoy considera cerca de 640, mientras que las bases pasaron de unas 180 páginas a cerca de 700.