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Publicado: Lunes 11 de abril de 2016 a las 04:00 hrs.
El plan de “gasficación” del país que el gobierno impulsa, en gran parte con el soporte de las inversiones que tiene proyectadas la española Gas Natural Fenosa (GNF), y que en un escenario favorable podrían rondar los US$ 1.100 millones, para llegar a 34 comunas en siete regiones, dependerán de un número que no es trivial: el volumen de consumo.
En la industria comentan que para justificar económicamente la instalación de redes para abastecer a clientes residenciales en ciudades como las del sur del país, donde la densidad habitacional es menor y tampoco hay grandes consumos industriales que “apalanquen” el proyecto, se requiere una demanda promedio equivalente a un cilindro de gas licuado de 45 kilos, combustible que tiene una alta presencia para uso doméstico en esas zonas.
Sin embargo, las estadísticas que se manejan en el sector, apuntan a que en buena parte de las comunas desde la Región de O’Higgins al sur, excepto Concepción, Temuco y Chillán, donde ya hay redes habilitadas, el consumo promedio es menor y sólo corresponde a un cilindro de 15 kilos, lo que reduciría el atractivo económico para el despliegue de redes. 
Sebastián Vallebona anticipó un alto interés de las empresas por acogerse a la medida y señaló que avanzan junto a InvestChile en una plataforma tecnológica para responder con rapidez.
La extitular de Trabajo es partidaria de que el Estado entregue subsidios para apoyar a los sectores que lo requieren, siempre con foco en mujeres y jóvenes, y plantea que el horizonte del gobierno para este año debería ser recuperar al menos 200 mil plazas.
Operación podría superar los US$ 43 millones y daría fin a las disputas entre quien funge como dueño del complejo y su banco financista. Quien se quede con el paño podría levantar al menos tres edificios para vivienda, oficina y comercio.