Viña Morandé, ligada al Grupo Yarur, ingresó al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) un proyecto por US$ 2 millones para modificar parte de las instalaciones de su planta de Pelequén, en la Región de O’Higgins, con el objetivo de adecuar su operación a las expropiaciones derivadas de la futura concesión Ruta 66 Camino de la Fruta y, al mismo tiempo, incorporar mejoras en el tratamiento de aguas industriales.
Según dijo la empresa en su declaración de impacto ambiental, las obras responden, en parte, a la pérdida de terrenos por el proyecto vial del MOP, que obliga a reubicar el acceso principal a la planta y la actual sala de ventas, además de ejecutar ajustes en el diseño de las instalaciones.
Entre las principales intervenciones consideradas figuran un nuevo acceso vehicular, una nueva romana, un nuevo camino hacia la sala de ventas, la construcción de una sala de ventas, la ampliación de andenes de carga, estacionamientos para camiones y trabajadores, un patio de envases y la ampliación de la bodega de productos terminados.
Junto con las adecuaciones por la Ruta 66, el proyecto incorpora mejoras al sistema de tratamiento de residuos líquidos industriales (Riles). Esta tecnología permitirá mejorar la calidad del efluente tratado y reutilizar parte de esas aguas para el riego de viñedos y áreas verdes al interior del predio. La compañía estima que podrán destinar cerca de 17.400 metros cúbicos (m3) de agua tratada al año para este fin, reduciendo el volumen descargado al estero Rigolemu.
La viña precisa que las modificaciones no implican un aumento en la capacidad de procesamiento de uva, que se mantendrá en 13.000 toneladas, conforme a la resolución ambiental vigente desde 1999. No obstante, sí considera optimizar las líneas de envasado existentes para alcanzar una capacidad de 22,6 millones de litros de vino, incluyendo producto elaborado en la planta y vino recibido desde otras instalaciones.
Consultada por DF, la viña sostuvo que no se prevén impactos en la capacidad productiva ni en la continuidad logística de la planta y destacaron la incorporación del velmifiltro, que permitirá “reutilizar agua tratada para riego, reducir el consumo energético y la generación de lodos, además de aprovechar parte de los residuos como abono orgánico”.