El Seguro de Cesantía volvió a estar en medio del debate público, luego que el gobierno ingresara indicaciones al proyecto de Sala Cuna que se tramita en el Congreso, con modificaciones que apuntaron directamente al financiamiento de la medida.
El Ejecutivo planteó que la Sala Cuna se financie con un 0,35% de cotización a cargo del empleador, pero ese mismo porcentaje se verá reducido del aporte que realizan al seguro.
¿Cómo opera este instrumento de previsión social? Actualmente, el Seguro de Cesantía es gestionado por la Administradora de Fondos de Cesantía (AFC III), sociedad cuyos propietarios son Sura Asset Management y MetLife, ambas con un 36,65%, AFP Cuprum, con 16,7%, y AFP PlanVital, con un 10%. La operación de la firma comenzó el 28 de julio 2022, luego de haberse adjudicado la licitación para administrar el seguro, por un período de 10 años.
La sociedad es la responsable de recibir las cotizaciones de los empleadores, registrar dichos recursos en los fondos de cesantía, invertirlos, realizar atención a público, ya sean trabajadores o empleadores, y otorgar las prestaciones por cesantía. Al primer trimestre de este año, la firma anotó una utilidad de $ 2.172 millones, un 17% más que en el mismo período de 2025.
La presidenta del directorio es la ingeniera comercial, María Paz Hidalgo, quien en la memoria anual de la AFC correspondiente a 2025, advirtió que “la implementación del seguro de lagunas, sumada al incremento de los beneficios con cargo al Fondo de Cesantía Solidario, derivó en un uso de recursos superior a los promedios históricos”.
Agregó que “esta dinámica es una señal relevante para la discusión de futuras políticas públicas, reforzando la necesidad de resguardar la sostenibilidad del fondo, para su fin base: la protección efectiva de las personas desempleadas”.
Las inversiones
La AFC gestiona dos fondos, el Fondo de Cesantía Solidario (FCS) y el Fondo de Cuentas Individuales de Cesantía (CIC), los que, a abril de este año, totalizaron US$ 16.361 millones, es decir, un 4% del PIB del país.
El fondo de las CIC concentran la gran mayoría de los recursos administrados, con US$ 12.346 millones. Un 83,5% de estos se encuentran en instrumentos nacionales, sobre todo, de renta fija, con un 82,5%, con instrumentos estatales, bonos y depósitos.
En tanto, el 16,3% se encuentra en inversión extranjera, también la mayoría en vehículos de renta fija. Apenas 1% se ubica en vehículos de renta variable. En el caso de la inversión en el extranjero, que es un 16,5%, la mayor parte también encuentra en renta fija.
Por el lado del FCS, US$ 4.015 millones, un 71,5% está en instrumentos locales y, al igual que su par de las CIC, el mayor porcentaje se lo llevan las inversiones en renta fija, con un 65,7%, mientras que los recursos en renta variable representan un 4%, la totalidad en acciones. En el extranjero se encuentra un 28,5% del fondo, la mayoría en vehículos de renta variable, con un 17,4%, donde la inversión en fondos mutuos es protagonista.
Las prestaciones
Con datos de la Superintendencia de Pensiones a febrero de este año, hay 11,9 millones de afiliados al Seguro de Cesantía y, en ese mes, cotizaron 5,1 millones de trabajadores. La mayoría de ellos, 835.499 personas, provinieron del sector del comercio.
Sobre las prestaciones, en marzo se aprobaron 150.889 solicitudes de cesantía, 44,3% de ellas tuvieron su origen en el segmento femenino. El monto promedio de la prestación fue de $ 569.729 en el caso de los hombres y de $ 463.729 para las mujeres.
Respecto del Seguro de Lagunas, beneficio que permite que el FCS financie el 10% de de la cotización que se destina la AFP y las del Seguro Social de cargo al empleador, el monto promedio de las prestaciones fue de $ 57.543 para los hombres y de $ 46.837 para las mujeres.