A una reunión de emergencia en La Moneda fueron citados la tarde del lunes el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, y el canciller Alberto van Klaveren. Al encuentro también fueron convocados el ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz; la ministra Secretaria General de Gobierno, Camila Vallejo; y la ministra de Defensa, Adriana Delpiano, para analizar las declaraciones del embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, quien elevó el tono para justificar la cesación de visas a autoridades chilenas, acusando que había entregado antecedentes al Gobierno sobre hackeos a empresas y que no hubo una reacción oportuna.
Tras la reunión, que se prolongó por dos horas, Van Klaveren sostuvo que “recepcionamos por parte del embajador los antecedentes sobre posibles hackeos detectados en empresas de telecomunicaciones y de construcción que podrían constituir un peligro para la seguridad nacional”.
Añadió que “derivamos esto, como corresponde, a la Agencia Nacional de Ciberseguridad, una entidad nueva que se estableció el año pasado y que trabaja con mucha eficiencia. Y también lo derivamos a la Brigada de Cibercrimen de la Policía de Investigaciones”, explicando que los países reciben numerosos ciberataques y que Chile no es la excepción.
No obstante, detalló que “disponemos de una institucionalidad robusta para hacer frente a esos ciberataques. Todas las denuncias que recibimos las tomamos muy en serio, las procesamos, pero, por cierto, no comunicamos necesariamente los resultados de esos procesos, que están sujetos a la aportación de antecedentes de distintas agencias del Estado”.
En tanto, desde la Agencia Nacional de Ciberseguridad informaron que recibieron información desde el Ministerio de Seguridad Pública, pero que, conforme a la ley, “se trata de materias reservadas, por lo que no podemos referirnos al respecto”.
Proyecto de cable internacional
El canciller reiteró que en materia del cesación de la visa al titular de Transportes, Juan Carlos Muñoz, “como Gobierno rechazamos absolutamente las imputaciones y declaraciones del embajador y lamentamos profundamente que se esté alimentando una discrepancia que se funda en una premisa que es falsa. Ningún funcionario del Gobierno de Chile. Ningún agente del Estado ha colaborado en acciones o medidas que pongan en riesgo la seguridad de nuestro país o de la región, o del hemisferio o de algún país del mundo”.
Enfatizo que “no está en riesgo la seguridad y soberanía de Chile. Mucho menos la de Estados Unidos, desde alguna acción realizada por nuestro país”.
Asimismo, señaló que rechazan las imputaciones contra autoridades nacionales, ya que “creemos que son descalificaciones inaceptables y reñidas con la práctica diplomática” y reiteró “nuestro rechazo a la medida que adoptó el Departamento de Estado de Estados Unidos, que nos sigue pareciendo arbitraria e inexplicable, porque se refiere además a una decisión, y lo recalco, que no ha sido adoptada. De ahí nuestra sorpresa”.
Van Klaveren sostuvo que “Chile solamente ha aprobado un proyecto de cable submarino transpacífico, que es el cable Humboldt, financiado por la prestigiosa empresa estadounidense Google, en asociación con el Estado de Chile a través de Desarrollo País”, y agregó que “el proyecto del cable submarino Hong Kong-Valparaíso debe ser evaluado en su propio mérito. No vamos a dejar de acoger la tramitación de una iniciativa de inversión por la implementación de amenazas o sanciones unilaterales, ya que eso sería contradictorio con nuestra apertura económica y vulneraría el principio de no discriminación”.
Finalmente, afirmó que “Chile no puede ni debe ser utilizado como territorio en disputa por potencias que están en conflicto o por tensiones de carácter geopolítico a nivel global”, subrayando que “queremos mantenernos fuera de esas disputas, fuera de esos conflictos, conservando las muy buenas relaciones que aspiramos tener con Estados Unidos y también con otros socios muy relevantes para nuestro país”.