El Banco Central
Europeo cumplió con las expectativas del mercado y los especialistas y decidió
mantener en el mínimo histórico de 1% la tasa de interés. Ahora el mercado espera
las palabras del presidente de la entidad, Jean-Claude Trichet, que podría
hablar de la paulatina retirada de las medidas de estímulo, todo lo cotrario a
lo que hizo ayer la Fed.
Aunque esta
decisión ha sido la que esperaba el consenso del mercado, no evita que suponga
dilatar la distancia entre las políticas monetarias que guían a la Reserva
Federal estadounidense y al Banco Central Europeo (BCE).
El
organismo monetario europeo no considera necesarios nuevos estímulos para los
mercados, de la misma manera que ha decidido hoy el Banco de Inglaterra, sino
que su estrategia es todo lo contrario, la de establecer una paulatina salida
de las medias extraordinarias de liquidez.
Van 18
meses con los tipos congelados en el 1%. En el horizonte se divisan, como
mínimo, otros catorce meses sin movimientos en el precio del dinero. Mientras
tanto, Estados Unidos dilata su política expansiva, y tanto las economías
emergentes, como algunos países desarrollados mueven las fichas de las subidas.