El
presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, afirmó hoy que el nuevo plan
de estímulo monetario que inyectará unos US$ 600.000 millones en el sistema "promoverá el crecimiento económico".
Un
día después que el Comité de Mercado Abierto de la Reserva, que dirige
la política monetaria de Estados Unidos, anunciara el programa y
prometiera que mantendrá por un período prolongado las tasas de interés
excepcionalmente bajas, Bernanke explicó las medidas en un artículo que
publica el diario The Washington Post.
Después de la peor
crisis financiera desde la década de 1930, señala Bernanke, "se han
logrado progresos pero -añadió- no podemos estar satisfechos".
"El índice nacional de desempleo está cerca del 10%, un gran
número de personas encuentra sólo empleos de tiempo parcial y una
fracción sustancial de los desempleados ha estado desocupada durante más
de seis meses", continúa.
Bernanke recordó que casi todas las
mediciones de los precios muestran que la inflación subyacente es baja y
tiende a disminuir "lo cual indica que la economía tiene considerable
capacidad de maniobra y margen para una política monetaria que mejore el
empleo sin el riesgo de un 'recalentamiento' de la economía".
El Comité de Mercado Abierto señaló que su nuevo programa de compra de
bonos del Tesoro se desarrollará desde ahora hasta junio de 2011, a
razón de unos US$ 75.000 millones por mes.
En la
práctica, esto significa que la Reserva imprimirá US$ 600.000 millones para adquirir deuda pública, con el objeto de bajar los tipos a
largo plazo para que la gente consuma más, y las empresas puedan
endeudarse y contratar.
En su artículo, Bernanke señaló que
"este mecanismo ya ha aliviado las condiciones financieras en el pasado
y, a esta altura, parece que será eficaz otra vez".
"Los
precios de las acciones subieron y las tasas de interés de largo plazo
bajaron cuando los inversionistas empezaron a anticipar la acción más
reciente (de la Reserva), continuó.
"Las condiciones
financieras más propicias promoverán el crecimiento económico", sostuvo
Bernanke, quien puso como ejemplo el mercado inmobiliario y dijo que
"las tasas de interés hipotecario más bajas que harán más asequible la
vivienda y permitirán que más compradores refinancien sus hipotecas".
"Las tasas más bajas de los bonos empresariales estimularán la
inversión", añadió Bernanke, asegurando que "los precios más altos de
las acciones estimularán la riqueza de los consumidores".
Como
consecuencia del aumento del gasto de los consumidores "habrá ingresos y
ganancias más elevadas y eso, en un círculo virtuoso, sustentará la
expansión económica", agrega el presidente del banco central de EE.UU.