Con una clasificación de riesgo que subió desde "BBB-" en 2022 a "AA-" en 2026, una cartera de créditos que se aproxima a los $ 500 mil millones y el regreso al financiamiento internacional, Caja La Araucana busca consolidar su recuperación financiera tras salir de su proceso de reorganización y reposicionarse dentro de la industria.
En conversación con DF, el gerente general de la firma, Francisco Sepúlveda, sostuvo: “Tenemos metas muy ambiciosas, como por ejemplo, convertirnos en la mejor caja de compensación en 2030".
La institución cuenta con alrededor de 1,4 millones de afiliados entre trabajadores y pensionados, proyecta alcanzar cerca de un 25% de participación de mercado y seguir expandiendo negocios complementarios, como salud y seguros voluntarios.
En materia de crédito, la caja espera cerrar 2026 con una cartera cercana a los $ 500 mil millones, lo que representaría un crecimiento de aproximadamente 50% respecto de 2023. Hacia 2030, la meta es alcanzar cerca de $1 billón (millones de millones) en colocaciones.
En paralelo, la institución prevé incorporar 60 mil nuevos afiliados durante este año. Uno de los principales focos está puesto en los pensionados, segmento en el que Sepúlveda aseguró que se “registran tasas de crecimiento cercanas a 15% anual y proyectamos aumentar desde aproximadamente 200 mil a cerca de 250 mil afiliados en un período de dos años”.
Apertura internacional
Parte de este nuevo ciclo de crecimiento ha estado acompañado por la reapertura de los mercados internacionales, un acceso que permaneció restringido durante los años posteriores a la crisis de La Araucana y que hoy se ha transformado en una de sus principales fuentes de financiamiento.
Según sostuvo Sepúlveda, La Araucana ha concretado operaciones con organismos multilaterales y actores internacionales, entre ellos un crédito de US$ 100 millones otorgado por BTG Pactual Brasil a fines de 2025, una línea de hasta US$ 40 millones con BBVA España en mayo de este año y otros US$ 30 millones con la estadounidense Cargill.
Previamente, la caja había retomado el financiamiento externo mediante recursos comprometidos por US$ 120 millones provenientes de BID Invest y al Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).
El ejecutivo afirmó que el regreso a los mercados externos ha modificado la estructura de financiamiento de la caja. "Le ha quitado poder a la banca local y al mercado nacional en general", dijo.
La estrategia de crecimiento, sin embargo, no se limita al negocio crediticio. La Araucana también busca fortalecer su propuesta de valor mediante programas de salud y una mayor oferta de seguros voluntarios. Actualmente, comercializa seis pólizas y proyecta cerrar el año con una cartera cercana a las 100 mil pólizas.
En paralelo, avanza en el fortalecimiento de su red física. La institución remodeló más del 50% de sus sucursales y prevé alcanzar el 100% al 2028, con el objetivo de transformarlas en centros de bienestar y actividades comunitarias para sus afiliados.