A fines de abril, Osvaldo Adasme asumió como nuevo comisionado del Consejo de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) en reemplazo de Catherine Tornel, quien pasó a presidir el regulador.
Con más de 35 años de trayectoria en el sector financiero, principalmente desde la supervisión bancaria en la exSuperintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (Sbif) y luego en la CMF. Hoy, integra el consejo en un momento marcado por la implementación de Basilea III y una agenda enfocada en fortalecer el desarrollo del mercado de capitales.
En su primera entrevista como comisionado, Adasme afirmó a DF que su aporte será “poner una posición muy técnica y específica de las materias” que abordará.
Entre sus prioridades, destacó “darle mayor agilidad a la toma de decisiones, junto con un mayor trabajo coordinado entre los equipos”.
Interesados
En medio de una intensa agenda regulatoria, este lunes la CMF abrió la consulta normativa para implementar modelos internos en la banca local, mecanismo que permitirá a las entidades calcular sus requerimientos de capital por riesgo de crédito utilizando metodologías propias.
Sobre este proceso, Adasme sostuvo que “nuestra expectativa es que sean los bancos sistémicos los que abordan este tipo de metodología interna porque tienen más masa crítica e información”.
Añadió que “en principio, diría que hay al menos dos bancos de los grandes que están muy interesados en partir requiriendo modelos internos”.
Uno de los puntos que dejó abierta la consulta son los plazos para la presentación de los modelos y la implementación de la metodología. Al respecto, explicó que una vez concluidas las 12 semanas de consulta pública, la norma deberá ser enviada al Banco Central para obtener el informe previo favorable.
“De aquí a fin de año tiene que estar emitida la norma”, adelantó.
Luego, comenzará una segunda etapa que dependerá de cada institución financiera. Los bancos deberán “definir cuáles son sus universos modelables de las carteras de crédito (...), eso tarda su tiempo. Dependerá de cada banco”, sostuvo.
El desafío de la CMF es avanzar en una regulación, “que dé cuenta de la realidad del país (...) no tiene que admitir muchas interpretaciones. Tenemos que hacer una regulación proporcional”, dijo Osvaldo Adasme.
Respecto del equipo que evaluará los modelos internos en la CMF, indicó que su conformación aún está en discusión al interior del regulador.
Hasta ahora, dijo, se proyecta un grupo de cuatro personas, que debiera tener un mix entre funcionarios de la CMF y profesionales provenientes del sector privado.
Consultado sobre si el ahorro de capital para la banca podría acercarse a los US$ 10 mil millones -cifra mencionada por Tornel-, aseguró que “esa es la mayor cantidad de ahorro que pudieran tener los bancos, si es que todos fueran a modelos internos. Cuestión que es difícil que ocurra”, precisó.
Regulación proporcional
En paralelo al avance de Basilea III, la CMF también participa en el trabajo que lidera el Ministerio de Hacienda para elaborar una reforma al mercado de capitales.En ese contexto, Adasme explicó que hace más de un año el regulador desarrolla una agenda para impulsar el mercado, que ha incluido reuniones y talleres con distintos actores de la industria.
A partir de ese trabajo, la CMF elaboró un informe que fue puesto a disposición de Hacienda y que recoge una serie de propuestas para perfeccionar el marco regulatorio.
Precisamente en esa línea, sostuvo que uno de los desafíos pendientes es avanzar hacia un marco normativo “que dé cuenta de la realidad del país, que sea más ágil y eficiente. La regulación no tiene que admitir muchas interpretaciones, sino que debe ser clara para los supervisados. Tenemos que hacer una regulación proporcional”.