En febrero de 2025, el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (Cenia) y el Ministerio de Ciencia anunciaron que Chile desarrollaría su propio sistema de IA.
A un año de este hito, este martes, en una ceremonia encabezada por el Presidente Gabriel Boric, se lanzó la primera versión de Latam-GPT un modelo de código abierto entrenado con datos de Latinoamérica y el Caribe, que busca democratizar el acceso a esta tecnología y avanzar en soberanía digital.
En la oportunidad, el mandatario señaló que “gracias a esto, más latinoamericanos van a poder entender cómo funciona la IA, va a haber más especialización científica, mayor infraestructura, redes de colaboración que antes no existían”.
Este primer modelo de lenguaje grande (LLM, en inglés) liderado por el Cenia en colaboración con unas 70 entidades de 15 países, busca habilitar su uso en ámbitos estratégicos como la educación, la gestión pública y la innovación productiva. Al ser abierto, permitirá a universidades, gobiernos, startups y diversas comunidades desarrollar soluciones propias sobre una base común, transparente y trazable.
El ministro de Ciencia, Aldo Valle, comentó que la integración regional “es la única vía realista para alcanzar soberanía tecnológica con sentido democrático (...) Desde Chile lideramos esta iniciativa poniendo esta infraestructura al servicio de la pertinencia cultural, de nuestras lenguas, valores y tradiciones, como una herramienta de innovación para mejorar la calidad de vida de las personas y enfrentar, desde nuestras propias capacidades, los desafíos del siglo XXI”.
Desafíos
El director del Cenia, Álvaro Soto, dijo que esta versión está dirigida a un grupo reducido de personas, debido a la falta de infraestructura, y espera “poder abrirlo a la comunidad en el corto plazo”.
Explicó que uno de los desafíos para escalar Latam-GPT es contar con centros de datos y adelantó que están trabajando en dos proyectos en esta línea: un centro de cómputo en conjunto con la Universidad de Tarapacá, que iniciará operaciones el primer semestre de 2026 en esta casa de estudios, con una inversión inicial de US$ 5 millones.
Y junto al Centro de Cómputo de la Universidad de Chile están desarrollando un centro de cómputo de inferencia -que cuenta con $ 7 mil millones aportados por Corfo- para modelos de IA ya entrenados.
“Los usuarios van a poder usar estos modelos directamente porque vamos a tener esta infraestructura a disposición”, afirmó Soto.