Pampa Energía anunció este viernes que aprobó la decisión final de inversión para desarrollar una planta de producción de urea granulada en Bahía Blanca, al sur de la provincia de Buenos Aires. La iniciativa contempla una inversión de US$2.700 millones y representa el ingreso de la compañía al negocio de fertilizantes, como parte de su estrategia para monetizar las reservas de gas no convencional de Vaca Muerta mediante el desarrollo de nuevos negocios de alto valor agregado.
El proyecto será desarrollado por la subsidiaria Fértil Pampa y ocupará un terreno de 80 hectáreas dentro del Polo Industrial de Bahía Blanca. Según informó la empresa, la planta tendrá una capacidad de producción de 2,1 millones de toneladas anuales de urea granulada, lo que la convertirá en la de mayor capacidad de América Latina.
Asimismo, las obras contemplan la construcción de una planta de amoníaco, dos líneas de producción de urea con una capacidad conjunta de 6.000 toneladas diarias, una planta desalinizadora para abastecer de agua al complejo, silos de almacenamiento e infraestructura logística en el puerto de Bahía Blanca, incluyendo instalaciones para la carga de camiones y buques destinados al mercado de exportación.
La ubicación del complejo permitirá su conexión directa con los gasoductos provenientes de Vaca Muerta, “uno de los principales puertos exportadores del país y las centrales térmicas de generación eléctrica y los parques eólicos de Pampa”. La compañía explicó que el gas natural y la electricidad representan cerca del 70% de los costos de producción de la urea, por lo que la integración vertical constituye una de las principales ventajas competitivas del proyecto.
La empresa estima que el nuevo negocio de fertilizantes aportará alrededor de US$1.000 millones anuales en generación de divisas para Argentina, considerando tanto la sustitución de importaciones como el aumento de las exportaciones. Brasil, que importa entre siete y ocho millones de toneladas de urea al año, será el principal destino de las ventas al exterior.
La construcción demandará aproximadamente 41 meses y estará a cargo de SACDE, mientras que la ingeniería y la gestión de compras serán realizadas por la italiana Tecnimont. La tecnología será suministrada por Nextchem, a través de su filial Stamicarbon, en conjunto con KBR.
Durante el período de mayor actividad, el proyecto empleará a más de 3.500 trabajadores directos y, una vez en operación, generará alrededor de 300 puestos. Fértil Pampa indicó que priorizará la contratación de mano de obra y proveedores de Bahía Blanca.
La compañía también informó que solicitó el ingreso del proyecto al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y al Régimen de Inversiones Estratégicas de la Provincia de Buenos Aires (REPIE), el 21 de abril de 2026 y 10 de junio de 2026, respectivamente. Según precisó, la aprobación de ambos beneficios resulta clave para el desarrollo de la iniciativa. “En particular, si la solicitud al RIGI no fuera aprobada, la Sociedad podrá ejercer sus derechos sobre el contrato llave en mano celebrado con SACDE y Tecnimont, de acuerdo con los términos y condiciones”.
Marcelo Mindlin, presidente de Pampa Energía, afirmó que “esta es la decisión de inversión más importante en la historia de Pampa y la más grande que emprendemos en años. La Argentina depende de fertilizantes que llegan desde miles de kilómetros de distancia, desde regiones con alta inestabilidad geopolítica. Con esta planta, el país tendrá su propio abastecimiento de urea, más previsible y competitivo, y podrá exportar a la región y al mundo. Permitirá generar divisas, conquistar nuevos mercados y conectar el gas de Vaca Muerta con uno de los sectores más importantes de la economía argentina, como es el campo”.