Una dispar mirada respecto al proyecto de ley de negociación colectiva multinivel, que ingresó el Gobierno al Congreso la semana pasada, existe en el mundo sindical, particularmente entre las centrales de trabajadores que existen en el país.
No es vista con buenos ojos por todos los actores la propuesta de transitar desde un esquema de negociación atomizado hacia un modelo de negociación colectiva multinivel de carácter coordinado, implementando un sistema de diálogo de tres niveles interrelacionados: sectorial (superior), intermedio (acuerdos marco) y empresa.
En particular, hay un tema que genera preocupación y cuestionamientos, relativo a los representantes sindicales que se sentarán a negociar, ya que desde la perspectiva de algunas organizaciones, bajo este nuevo esquema el grueso de las negociaciones serían lideradas por dirigentes de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT).
Casi 12 mil sindicatos existen en Chile. 4,3% de los empleadores dijo haber tenido al menos una negociación colectiva. 71 socios en promedio tiene un sindicato.
Universo
De acuerdo con datos del último anuario estadístico de la Dirección del Trabajo (DT) -año 2024-, en Chile existen 11.772 sindicatos y 1.526 asociaciones (instancias de organización sindical de nivel superior).
De dicho universo, la CUT agrupa a 1.467 asociaciones y 1.814 sindicatos, siendo la más grande de acuerdo con los registros de la DT. Más atrás se ubica la Central Autónoma de Trabajadores (CAT), con 53 asociaciones y 312 organizaciones sindicales. Le sigue la Central de Trabajadores de Chile (CTCH) con 206 sindicatos, y la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), con dos asociaciones y 139 sindicatos.
Según la última Encuesta Laboral (Encla), solo un 4,3% de los empleadores declaró haber tenido al menos una negociación colectiva en el período 2019–2023. De hecho, de acuerdo a la DT, entre siete y ocho de cada 10 trabajadores en Chile no están cubiertos por ningún instrumento colectivo. Son datos que desafían al mundo sindical, ya que reflejan la baja cobertura de la negociación colectiva.
La lectura
Con relación al proyecto, al interior de la CUT celebraron su presentación, pero también sinceraron que traerá desafíos.
“Recibimos este proyecto con optimismo, ya que se alinea con las demandas históricas que la Central ha planteado para modernizar nuestras relaciones laborales. Representa un avance concreto para saldar la deuda del Estado con los trabajadores. Esperamos que el debate parlamentario sea serio y no caiga en caricaturas”, dijo el presidente de la CUT, José Manuel Díaz.
Sin embargo, agregó que esta reforma les exige consolidar una estructura sindical más profesional, técnica y coordinada. “Para la CUT, el reto es profundizar nuestra presencia en todos los sectores productivos, asegurando que las organizaciones tengan la capacidad técnica para negociar condiciones que eleven el estándar de toda una industria”, planteó, y agregó que no se trata solo de sentarse a la mesa “sino de articular las necesidades de trabajadores de empresas de distintos tamaños bajo un mismo piso mínimo de dignidad. Y aclarar que este proyecto no hace desaparecer la negociación dentro de la empresa, la fortalece”.
En la otra vereda, desde la CAT y la UNT cuestionaron en duros términos la propuesta legislativa.
“Para nosotros es una falta de respeto al movimiento sindical presentar el proyecto en este momento. No tendrá ni siquiera la posibilidad de poder concretarse”, cuestionó el presidente de la CAT, Ricardo Maldonado.
Agregó que es problemático que el proyecto señale que negociarán las entidades más representativas, ya que, -dijo-, es un tema en torno al cual no se tiene claridad: “El proyecto dice que negociarán las federaciones y asociaciones más representativas, pero no hay claridad de eso. Los datos que existen están mal, hay información duplicada, sindicatos que ya no son de la CUT aún figuran en la CUT. Hay información duplicada, mal registrada”, cuestionó, y agregó que “la gran mayoría de los sindicatos no es parte de ninguna central... ¿qué pasará con ellos?”.
Un poco más crítico se mostró Alejandro Steilen, presidente de la UNT, quien criticó que “esto se negoció con la CUT, no con nosotros. Y este modelo no nos parece, ¿por qué? Porque cuando uno ve las empresas, ve que cada una tiene particularidades. No son todas iguales, no todas tienen la misma realidad”.
Para él, el modelo propuesto “solo beneficia a la CUT y sus dirigentes”, y perjudicaría a las organizaciones sindicales de las empresas. “Con esto buscan apropiarse de un derecho nuestro, que es negociar internamente. Yo por lo menos tengo negociaciones, nuestros sindicatos asociados tienen negociaciones, representamos a trabajadores, no como el presidente de la CUT, que no representa ningún sindicato”, criticó.