Telecom/Tecnología
DOLAR
$965,30
UF
$41.016,28
S&P 500
7.729,29
FTSE 100
10.695,01
SP IPSA
11.315,26
Bovespa
183.446,66
Dólar US
$965,30
Euro
$1.101,16
Real Bras.
$186,02
Peso Arg.
$0,63
Yuan
$143,80
Petr. Brent
106,42 US$/b
Petr. WTI
94,13 US$/b
Cobre
6,76 US$/lb
Oro
4.314,10 US$/oz
UF Hoy
$41.016,28
UTM
$71.721,00
¿Eres cliente nuevo?
REGÍSTRATE AQUÍPor: Equipo DF
Publicado: Jueves 17 de septiembre de 2020 a las 04:00 hrs.
Spotify llegó a un acuerdo con Songkick -propiedad de Warner Music- para promover eventos en vivo en su aplicación, a medida en que la aplicación busca diversificarse en respuesta a la pandemia.
La plataforma líder en streaming de música agregó una función para que los propios artistas den a conocer sus próximos eventos y así puedan impulsar los shows virtuales.
Con la alianza, Spotify está se mete de lleno en la transmisión en vivo de eventos, un negocio cuya popularidad va en ascenso a partir de las restricciones que se han impuesto en todo el mundo, que han dejado dejado salas de conciertos cerradas y las giras importantes en pausa hasta al menos el próximo año.
Así las cosas, los fans pueden visitar la sección “De Gira” en los perfiles de sus artistas favoritos para visualizar las programaciones o revisar los listados completos en el hub de Conciertos de Spotify. Esta asociación, además de la que hizo la compañía estadounidense con Ticketmaster, integrará shows en cualquier plataforma; ya sea Twitch, Instagram Live, YouTube Live, un sitio web de hosting u otro.
Lo que le queda por resolver a Spotify es la posibilidad de transmitir dentro de su propia app, algo que su rival Amazon sí ha hecho justamente a través de Twitch, que es de su propiedad.
Sebastián Vallebona anticipó un alto interés de las empresas por acogerse a la medida y señaló que avanzan junto a InvestChile en una plataforma tecnológica para responder con rapidez.
Cuatro reglamentos deberán resolver aspectos clave como la protección de resultados de investigación, el uso y operación del repositorio nacional y la transparencia en las empresas de base científico-tecnológica.
Operación podría superar los US$ 43 millones y daría fin a las disputas entre quien funge como dueño del complejo y su banco financista. Quien se quede con el paño podría levantar al menos tres edificios para vivienda, oficina y comercio.