El aumento de “status” de sus operaciones en concesiones en Chile al nivel Dirección General de Autopistas –una de las nuevas 6 divisiones que reportan directamente al máximo ejecutivo– y la
desaparición de los aeropuertos como un área independiente, son dos evidencias de que la reorganización que acaba de anunciar el grupo español Abertis estuvo en la línea de “sincerar” su estructura a su actual realidad de negocios.
Los cambios anunciados el jueves pasado -y que en nuestro país implicó el nombramiento de Luis Miguel de Pablo como gerente general– dejaron a la compañía lista para profundizar su estrategia global centrada en autopistas y telecomunicaciones. Semanas atrás, el consejero delegado de Abertis, Francisco Reynés, definió la carta de navegación: “Priorizamos la internacionalización por sobre la diversificación de actividades. Conseguimos una posición de liderazgo mundial en autopistas y estamos en proceso de ser más intensivos en este frente. Y en telecomunicaciones, estamos estudiando oportunidades, especialmente en Latinoamérica”.
Ya completo el rediseño que consolida el proceso iniciado hace dos años con la venta de sus activos en estacionamientos y parques logísticos, ahora la compañía con base en Barcelona está armada para su próxima fase de crecimiento. Para eso, se encuentra en un activo análisis de oportunidades, para las cuales tiene una capacidad de inversión de entre US$ 5 mil millones y US$ 6 mil millones para los próximos tres años, indicó Reynés.
Entre los objetivos en la mira destaca Brasil -donde ya opera rutas por 3.250 kilometros- y la exploración de México y Estados Unidos –donde ven su presencia en Puerto Rico como una puerta de entrada– lo mismo que Colombia y, eventualmente, Perú. “Hay una apuesta fuerte por crecer en todo el continente americano”, afirmó David Díaz, ex director general de Autopistas América que acaba de asumir como máximo ejecutivo en Brasil.Eso sí, “aplicando prudencia financiera y en la definición de nuestros mercados y proyectos”, puntualizó Reynés.
Planes en espera
En tanto, los planes de crecimiento de Abertis en Chile se mantienen en compás de espera. Con una cartera de 6 carreteras que suman 770 kilómetros y una facturación de US$ 519 millones, los próximos pasos en el país dependen de la luz verde del gobierno a su propuesta de ampliar sus concesiones interurbanas, especialmente Rutas del Pacífico y las Autopistas del Sol y Los Libertadores.
Estas iniciativas -que en el caso de la concesión entre Santiago y Valparaíso ascienden a US$ 40 millones en obras como la construcción de terceras pistas- se encuentran hace más de dos años a la espera de la aprobación del Ministerio de Obras Públicas. “Queremos seguir creciendo y vemos una gran oportunidad en realizar un conjunto de inversiones que hemos propuesto para mejorar la servicialidad y disminuir la congestión, a cambio de extender las concesiones actuales, especialmente en los tres proyectos interurbanos que conectan Santiago. Creemos es lo razonable y estamos en un diálogo abierto con el gobierno”, explicó Díaz.
También, la firma está enfocada en “aumentar la eficiencia y rentabilidad” de sus activos tras la compra de tres concesiones de OHL a fines de 2012 en US$ 266 millones, apostando a potenciar la integración y sinergias.
Otro ámbito de potencial crecimiento son las telecomunicaciones en infraestructura, frente en el cual la firma sigue la tramitación del proyecto de televisión digital que se discute en el Congreso.