Luego de que el tercer trimestre de 2012 terminara con un bajo crecimiento de 2,4% de la demanda interna, las expectativas para este año son más optimistas con respecto a ella.
Por el lado del consumo de los hogares, analistas creen que se mantendrá el dinamismo y el de la economía en general. La expectativa está por el lado de la inversión, ya que el gobierno deberá “pellizcarse” para hacer las obras de infraestructura que están pendientes.
Pese a que el Producto Interno Bruto (PIB) creció tan solo 2,1% entre julio y septiembre de 2012 comparado con el 7,5% de igual período de 2011, el consumo de los hogares -el cual representa el 65% del PIB- se expandió a una tasa de 4%.
Este resultado le dio “gran tranquilidad” al jefe de las finanzas públicas, Mauricio Cárdenas. “El consumo de los hogares, que es la base del crecimiento de la industria, de la agricultura, entre otros, sigue estable. Esto es muy importante, porque no estamos hablando de una crisis de confianza o de un deterioro del consumo que es el 65% de la demanda agregada”, dijo el Ministro de Hacienda.
Las expectativas para este año son optimistas. Conforme a las últimas minutas del Banco de la República, se espera que se mantengan las condiciones que soportan el dinamismo. Entre estas están: los niveles estables de empleo y la confianza del consumidor y la reducción de la tasa de interés del Emisor.
Según un informe de Corficolombiana, el consumo de los hogares contribuyó con 2,5 puntos porcentuales al crecimiento de la economía en el tercer trimestre, “manteniéndose como el principal motor del crecimiento local”. La firma espera que lo siga haciendo en los próximos trimestres y que 2012 cierre con una expansión anual de 4,5%.
El resurgimiento de la inversión
Para Andrés Escobar, presidente de la firma EConcept, uno de los componentes que tuvo un mal comportamiento en 2012 y que tendrá un rebote en 2013 fue la compra de vehículos. A esto ayudará un escenario económico con una inflación baja y estable. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) cerró 2012 en 2,44%, por debajo de la meta de 3% del Banco Central.
“Con una inflación baja y un aumento del salario mínimo de 4,02% va a haber una ganancia en la capacidad de compra. Los hogares están optimistas y ese optimismo se traduce en deseo de comprar. Específicamente, mejorará la compra de bienes durables”, añadió el experto.
El dinamismo del consumo de los hogares en 2012 no fue como en 2011 cuando creció 6,5%; en efecto ha venido desacelerándose desde ese año y ha estado explicado por un menor gasto en los bienes durables y semidurables, según el reporte de Corficolombiana. Éste indica que aquella ralentización es el resultado de la política monetaria anticíclica de 2011 y comienzos de 2012.
De acuerdo al economista jefe del Citibank Colombia, Munir Jalil, la desaceleración se debe al ciclo económico colombiano y prevé que este componente de la demanda interna esté débil hasta el segundo trimestre de este año. “El consumo era el gran empujador en 2011 y en 2012 vimos cómo perdió ese puesto. Este año le pondrá un piso al crecimiento y no dejará que la actividad caiga más y se estabilice en torno a 4%”.
El otro pedazo importante de la demanda interna será la inversión. Ésta tuvo un pobre desempeño en el tercer trimestre de 2012, especialmente en las obras civiles, construcción y edificaciones y equipo de transporte. La inversión más importante será la del gobierno, la cual deberá ponerse las pilas para realizar la ejecución en 2013. Los analistas están confiados en que esta se hará.
Para Camilo Pérez, director de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, la economía crecerá 4,5% en 2013 sustentada por la demanda interna: 4,6% por el consumo y 9,5% por la inversión.
El aumento en la inversión lo basa con el presupuesto histórico de los gastos del Gobierno Nacional Central.