El aumento busca darle oxígeno a la startup, que arrastra deudas con bancos y proveedores, y que en los últimos meses debió dejar en pausa la creación de una fundación y cerrar locales físicos por no ser rentables.
Por cerca de una hora y media estuvieron reunidos la mañana de este jueves los accionistas de Fracción en una junta extraordinaria que concluyó con la aprobación de un aumento de capital por $ 700 millones, paso clave para enfrentar deudas que superan los $ 1.000 millones y reordenar la estrategia de la startup de venta de medicamentos fraccionados.
Así lo confirmó la CEO de Fracción, Sofía Valenzuela, a DF y reafirmó que el foco de la compañía estará puesto en las “palancas” de negocio más rentables: isapres, entidades médicas de atención domiciliaria y laboratorios que derivan pacientes; y el canal de e-commerce.
Con la asistencia de unos 15 socios (más del 80% del total), la decisión busca darle oxígeno a la startup fundada en 2017 por Javier Vega, la que arrastra deudas con bancos y proveedores, y que en los últimos meses debió dejar en pausa la creación de una fundación y cerrar locales físicos por no ser rentables.
“Se formalizó el cambio de administración (asumido por Valenzuela en mayo) y los accionistas quedaron conformes con la actualización financiera y el plan estratégico”, dijo la ejecutiva.
Uno de esos accionistas que participó en la junta extraordinaria dijo a DF que el encuentro -realizado en modalidad híbrida en las oficinas de Fracción en Providencia y por videollamada- fluyó de buena manera: “Quedamos con una expectativa positiva. El negocio está mostrando buenas señales, con una facturación de $ 500 millones al mes, lo cual no es menor”, afirmó el inversionista, quien también valoró la presentación de la nueva administración.
En una entrevista anterior, Valenzuela había señalado que en caso de no lograr el aumento de capital la situación financiera de Fracción se hubiese complicado y habría significado pasar “un par de meses ajustados”.
La hoja de ruta contempla, además, un plan de pago y negociación de pasivos, con el objetivo de dejar la deuda en niveles controlados el próximo año.
En paralelo, se resolvió dejar de lado definitivamente la fundación que pretendía instalar farmacias en comunas sin este servicio, una de las iniciativas insigne de la compañía, ya que el proyecto complicó las finanzas con pérdidas mensuales de unos $ 40 millones pese a no haber sido lanzado oficialmente.
Los químicos farmacéuticos que operaban en esos territorios continuarán ahora como emprendedores independientes, dándole continuidad al componente social del proyecto.
Por ahora, los nombres de los accionistas que suscribieron el aumento no pueden ser revelados y Valenzuela dijo que “existe un período preferente de 10 días para los accionistas actuales, antes de abrir a otros”.
La ejecutiva agregó que “quedamos tranquilos con la forma en que se llevó a cabo el proceso y el saneo que hicimos de Fracción está siendo fructífero, lo que nos deja a todos contentos”.