La tensión en Venezuela no cesa. A la incertidumbre de si el convaleciente presidente Hugo Chávez podrá asumir un nuevo mandato el jueves se sumó un paro convocado para ese día, que caldea aún más los ánimos.
El vicepresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dijo ayer que la oposición a Chávez recibirá una “lección histórica” si concreta la huelga, que fue convocada a través de las redes sociales.
Ayer los obispos católicos venezolanos advirtieron que existe un “grave riesgo” para la estabilidad del país por la incertidumbre y llamaron a no manipular la Constitución.
“Presunto” paro
El paro “fracasará como sucedió” con la huelga que hace diez años y durante 63 días mantuvo la oposición para presionar la renuncia de Chávez, remarcó Maduro, que ayer se reunió con empresarios para tratar el tema del desabastecimiento que ha comenzado a afectar algunas localidades.
“Van a salir derrotados nuevamente. (...) Nuestro país les va a responder con trabajo y más trabajo; la respuesta de nuestra clase obrera será trabajar, luchar y a la calle; la respuesta será millones de niños en las escuelas”, subrayó.
El vicepresidente, encargado del gobierno debido a que Chávez convalece en Cuba de la cuarta intervención quirúrgica por el cáncer que padece, dijo que opositores en Miami “empezaron con videos a llamar al paro cívico” porque “están enloquecidos”.
El paro será en rechazo a que Maduro siga como vicepresidente del país a partir del jueves, cuando comienza el período presidencial 2013-2019 que Chávez ganó en las elecciones del pasado 7 de octubre.
El vicepresidente repitió que pese a su enfermedad, Chávez “está en uso absoluto y en desarrollo de todas sus funciones como presidente” y que su asunción es un “formalismo” que cumplirá cuando regrese.
Usurpación de funciones
La opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) sostiene que Maduro usurpará las funciones presidenciales si el Ejecutivo no queda desde el jueves en poder del presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello en caso de que Chávez no pueda jurar ese día.
El líder opositor venezolano Henrique Capriles afirmó ayer que no hay duda de que Chávez seguirá siendo jefe de Estado después del día 10 de enero, pero afirmó que la Constitución es clara con relación a una serie de plazos.
En la oposición hay voces que sostienen que en ausencia del gobernante debe asumir temporalmente Cabello, y finalizar las funciones del actual gobierno y por tanto del vicepresidente Maduro. Sin embargo, ayer Cabello rechazó esa posibilidad y en cambio convocó a una concentración en apoyo del mandatario.
Ayer la Conferencia Episcopal advirtió que “está en grave riesgo la estabilidad política y social de la nación, este es un momento difícil e incierto con rasgos que dibuja una compleja situación que pudieran conducir al país a una encrucijada peligrosa”.
El presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), Diego Padrón, arzobispo de Cumaná, señaló que “lo que desean y esperan todos los venezolanos es que los poderes públicos respeten y sigan en todo a la Constitución, que jamás actúen fuera o en contra de ella”.