Por Isabel Ramos Jeldres
Las señales de que la economía china pisó el freno de la desaceleración siguen aumentando. La actividad fabril en China se contrajo en marzo por quinto mes consecutivo, mientras en Europa tanto las manufacturas como los servicios se contrajeron más de lo pronosticado.
El índice manufacturero de gerentes de compra (PMI), elaborado por HSBC y Markit Economics, bajó a 48,1 puntos en China este mes, desde 49,6 puntos en febrero. Las lecturas inferiores a 50 denotan contracción.
Las órdenes nuevas cayeron a un mínimo en cuatro meses, el esperado rebote en los pedidos de exportaciones no llegó y las nuevas contrataciones cayeron a un mínimo de dos años.
“Con las nuevos pedidos de exportaciones rezagados y la demanda doméstica debilitándose, a la desaceleración de China le queda mucho todavía. Esto llama a un mayor relajamiento de parte de Beijing”, dijo el economista jefe de HSBC, Qu Hongbin.
Lo que más desconcertó a los analistas fue que los cinco componentes clave del índice exhibieron debilidad, lo que muestra que el problema no pasa por las celebraciones del Año Nuevo Lunar, y que no afecta sólo a las exportaciones, sino a la demanda interna.
El director del departamento de investigación macroeconómica del Centro de Investigación para el Desarrollo, Yu Bin, aseguró que China debe prepararse para enfrentar “riesgos extremos” en la economía, debido a la desaceleración global. La economía china enfrenta “una combinación de disminución de la demanda a corto plazo y una caída de la productividad potencial a largo plazo”, declaró.
A principios de mes, el gobierno bajó la meta de crecimiento anual a 7,5%. Pese a ello los economistas aún esperan que el país se expanda al menos 8%.
Debilidad en Europa
En la zona euro, en tanto, el índice compuesto de gerentes de compra de servicios y manufacturas bajó a 48,7 puntos, desde 49,3 puntos en febrero, informó ayer Markit Economics. “Las cifras muestran claramente que la recesión en la zona euro está lejos de terminar”, dijo a Bloomberg el economista de ING Group, Peter Vanden Houte. “Esto aumenta el riesgo de que la crisis de deuda pudiera volver a vengarse” al hacer más difícil a los gobiernos reducir los déficit fiscales.
El PMI de manufacturas bajó a 47,7 puntos en marzo, desde 49 en febrero, mientras que el de servicios descendió a 48,7 puntos, desde 48,8. Las empresas redujeron los niveles de empleo por tercer mes consecutivo, mientras que el indicador que mide las nuevas empresas bajó por octavo mes, mostró el informe. Incluso la manufactura de Alemania, la economía más grande de la región, sufrió su primera contracción del año.
“Las empresas están enfocándose claramente en la reducción de costos, con el empleo cayendo a su tasa más rápida en dos años, y los flujos de ingreso y empresas continúan deteriorándose, reflejando la debilidad de la demanda en toda la región”, dijo el economista jefe de Markit, Chris Williamson.