La actividad empresarial en la zona euro se aceleró este mes más rápido de lo esperado, en una señal de que el programa de compra de bonos del Banco Central Europeo (BCE) podría estar dando sus frutos, según un sondeo difundido ayer.
El dato preliminar del índice compuesto de gerentes de compras (PMI, su sigla en inglés) de la zona euro elaborado por Markit saltó a un máximo de cuatro años de 54,1 desde la lectura de 53,3 de febrero.
La cifra superó la predicción más alta de un sondeo realizado por Reuters y supuso el vigésimo primer mes por encima del nivel de 50, que separa el crecimiento de la contracción.
Como parte de sus esfuerzos por impulsar los precios al consumidor, que cayeron 0,3% en febrero, y estimular el crecimiento, el BCE está inundando el mercado con dinero en efectivo, y el programa de aproximadamente 1 billón de euros parece estar teniendo un impacto.
"Hay cierto impulso procedente de la flexibilización cuantitativa, aunque llega en un momento en el que ya existía crecimiento", dijo Chris Williamson, economista jefe de Markit.
Markit dijo asimismo que las encuestas apuntan a un crecimiento de 0,3% el primer trimestre, igualando los tres meses anteriores, pero sin alcanzar la previsión media de 0,4% de un sondeo de Reuters de principios de este mes.
La economía de la eurozona ha mostrado signos de recuperación este año, con una serie de datos sorprendiendo positivamente. Alemania se mostró una vez más particularmente fuerte, con su PMI compuesto escalando de un ya respetable 53,8 el mes pasado a 55,3 en marzo, el más fuerte desde julio de 2014.
Sin embargo, aún quedan varios puntos débiles, sobre todo Francia, el segundo miembro del área de la moneda común. El PMI manufacturero francés aumentó de 47,6 en febrero a 48,2 este mes, por debajo de la marca de los 50, lo que indica que la actividad del sector sigue contrayéndose. El subíndice de servicios cayó menos de lo esperado en marzo, pero el PMI combinado alcanzó las expectativas, con una lectura de 51,7 este mes.
China se frena
En marzo, la actividad del sector manufacturero de China cayó a un mínimo de once meses, por una contracción de las nuevas órdenes, apuntando a una persistente debilidad de la segunda mayor economía mundial que podría motivar llamados a una política más expansiva para fomentar el crecimiento.
El PMI preliminar de HSBC/Markit cayó a 49,2 puntos en marzo. Economistas consultados por Reuters habían previsto una cifra de 50,6, levemente inferior al PMI final de febrero de 50,7.
"Una nueva caída en el total de nuevos negocios contribuyó a una expansión más débil de la producción", dijo la economista Annabel Fiddes.
"Las compañías manufactureras siguieron beneficiándose de una caída en los costos de las materias primas, derivada de la baja de los precios globales del crudo. Sin embargo, una demanda relativamente débil de los clientes ha llevado a las empresas a traspasar sus ahorros en un intento de fomentar nuevas obras, y reducir sus precios de venta".
