Internacional
Sequía en EEUU aviva temores de nuevo “dust bowl”, el peor desastre agrícola en su historia
El viernes el Departamento de Agricultura entrega reporte mensual con estimaciones de las pérdidas tras cosechas de 2012.
Por: Equipo DF
Publicado: Lunes 7 de enero de 2013 a las 05:00 hrs.
Por Marco Fajardo
La sequía que afectó a EEUU el año pasado fue provocada por la peor ola de calor desde 1936. El fenómeno que afectó a 62% del país, hizo que los precios de los granos se dispararan y provocó temores de una nueva crisis alimenticia a nivel mundial.
Este viernes el Departamento de Agricultura entregará su informe mensual sobre sus previsiones de demanda y oferta agrícola mundial (WASDE). Y los expertos esperan que revele una caída importante en la superficie cultivable a nivel nacional.
Estas noticias han despertado en muchos estadounidenses tenebrosos recuerdos del “dust bowl”, un período de la historia del país en el que gigantescas nubes de polvo sepultaron gran parte del territorio y provocaron una verdadera catástrofe agrícola. En medio de la Gran Depresión de los años ‘30, una ola de tormentas de arena arruinó los campos y obligó a la emigración de millones de personas. El episodio quedó retratado en la famosa novela de John Steinbeick, “Las Uvas de la Ira”.
Imágenes del pasado
Imágenes satelitales de diciembre de 2012 revelaron una tormenta de arena de 240 kilómetros que abarcaba el suroeste de Oklahoma, parte de Texas y el extremo oriente de Nuevo México.
Los expertos señalan que las nuevas tormentas en los estados de Texas, Oklahoma, Nuevo México, Kansas y Colorado son producto de una combinación de sequía, sobreexplotación del acuífero de Ogallala y el cambio climático.
“Espero que no caigamos en la complacencia simplemente asumiendo que el dust bowl jamás pueda repetirse”, señaló Craig Cox, director agrícola del Environmental Working Group, un grupo ambientalista nacional que apoya la conversión de más tierra cultivable en pastizales. La destrucción de las praderas originales por los colonos y su reemplazo por plantas vulnerables a la sequía, a fines del siglo XIX y principios del XX, fue una de las causas del dust bowl en los ‘30.
Pero el cambio climático también estaría detrás del nuevo fenómeno, según la científica atmosférica Katharine Hayhoe, co-directora del Climate Science Center en la Texas Tech University. “Definitivamente el verano es más caliente y más seco debido al cambio climático”, dijo.
La situación se ha agravado por la sobreexplotación del acuífero de Ogallala, que entre 1950 y 2009 redujo su volumen en 9%, según el Servicio Geológico de EEUU. Y aunque algunas zonas tienen asegurada la provisión de agua por 100 años, en otras se podría acabar en sólo dos décadas. En la región ya hay racionamiento, pero podría ser demasiado tarde.
“La demanda excede por mucho la recarga anual”, señaló Mark Rude, director ejecutivo de una entidad estatal de Kansas para el manejo de agua.
El US Drought Monitor, elaborado en conjunto por agencias oficiales de EEUU y la Universidad de Nebraska-Lincoln, no cree que la situación mejore en el invierno (boreal), por lo cual las tormentas podrían continuar. “Definitivamente creo que estas tormentas se volverán más y más comunes hasta que tengamos más precipitaciones”, dijo a Reuters, Jody James, meteorólogo del Servicio Climatológico Nacional.
Inquietud por reporte agrícola
En medio de este sombrío panorama, las expectativas para el próximo reporte del Departamento de Agricultura son pesimistas.
Dante Romano, analista de la Fundación Libertad y de la corredora de granos Alabern, Fábrega y Cía. anticipa una “revisión de las estimaciones de producción de EEUU, y una disminución en el área cosechable, fundamentalmente de maíz”.
Sitios como agromoney.com estiman que el informe aumentará su previsión de grano destinado a forraje o perdido por completo, actualmente en 9,5%.
Romano apunta a que el informe también confirmará un nivel de abastecimiento de maíz y soja “relativamente bajo”, aunque sin un mayor impacto en el mercado a esta altura.