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REGÍSTRATE AQUÍPor: Equipo DF
Publicado: Lunes 18 de marzo de 2019 a las 04:00 hrs.
Las posiciones especulativas nuevamente se inclinan por una subida en el precio de la principal exportación del país.
Según cifras de la Comisión de Futuros (CFTC, por sus siglas en inglés) estadounidense, durante marzo el diferencial entre los contratos no comerciales –es decir, no ligado a un intercambio físico de materia prima– largos y cortos de cobre volvió a terreno positivo.
Esto quiere decir que el número de contratos largos, que se la juegan por un alza de precio, supera el de posiciones cortas, que apuestan por una caída.
Además, el diferencial llegó a su mayor nivel desde finales de junio del año pasado, lo que refleja un aumento en el optimismo de los inversionistas respecto al precio del metal.
El cobre ha mostrado altibajos en lo que va del mes. La montaña rusa que lo llevó a superar los US$ 2,98 por libra en la primera jornada de marzo lo dejó dos semanas después al borde de caer de los US$ 2,90.
En lo que va de marzo ha perdido un 1,93% de su valor, después de haber subido un 6,31% en febrero.
Según comentan desde el mercado, los factores que han estado moviendo las cotizaciones estas semanas seguirán siendo clave. Principalmente, el mercado estará atento a cómo evolucionan las relaciones comerciales entre China y Estados Unidos, y qué tan cerca sientan los inversionistas que estamos de un acuerdo comercial. Además, estarán atentos a la evolución de las cifras macroeconómicas de China, el mayor consumidor de cobre.

La empresa Globalmix busca revertir un fallo de la Corte de Apelaciones de Santiago, que validó una suspensión de doce meses del Registro General de Contratistas impuesta por el Ministerio de Obras Públicas.
La plataforma llevó el caso ante el Tribunal de la Libre Competencia, solicitando modificar las bases del concurso que se encuentra en marcha. La firma pidió suspender el proceso, pero el organismo rechazó la medida.
El organismo aclaró los nuevos porcentajes de cobertura según las remuneraciones de los trabajadores. Las empresas deberán asumir una mayor proporción de los costos de capacitación.