La designación de la futura ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (CTCI), Ximena Lincolao, que formará parte del gabinete del Presidente electo, José Antonio Kast, generó diversas reacciones desde el mundo político y fue bien recibida por parte de la comunidad científica del país.
Con un perfil distinto al de sus antecesores en la cartera, de ascendencia mapuche y una historia de movilidad social, la chilena estadounidense llega al ministerio con una carrera ligada al emprendimiento tecnológico, la innovación social y la gestión pública en Estados Unidos. Su nombramiento ha sido interpretado como una señal de giro hacia una agenda orientada a la tecnología aplicada, la innovación, y el desarrollo y exportación del conocimiento.
DF conversó con tres referentes de la academia y del ecosistema de innovación nacional, quienes valoraron el nombramiento de la futura jefa de la cartera de CTCI y abordaron los desafíos y ejes clave que deberá asumir a partir del 11 de marzo.
Álvaro Ossa, UC: “Vamos a ver resultados de corto o mediano plazo”
El director de Transferencia y Desarrollo de la Universidad Católica (UC), Álvaro Ossa, valoró la “designación temprana” de Lincolao como una respuesta a las dudas respecto del énfasis que tendría el próximo Gobierno en esta cartera.
Si bien dijo que no es una figura conocida en el ecosistema local y que su nombramiento “fue sorpresa para muchos", la destacó como perfil “interesante” por su formación en regiones, su trayectoria en Estados Unidos, su combinación entre humanidades, ciencias sociales y tecnología, y su experiencia como emprendedora. “Es un perfil que no estábamos acostumbrados a ver”, comentó.
Ossa señaló que el foco de la futura ministra estará más orientado a la ciencia aplicada a la industria y los procesos productivos, la transferencia tecnológica y la simplificación de procesos -incluido el Estado- con tecnologías como la inteligencia artificial (IA), y valoró que esto permitirá “obtener resultados de corto o mediano plazo”.
No obstante, advirtió que este énfasis abre interrogantes sobre el futuro de la ciencia básica, las becas y recursos como el Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondecyt), subrayando que el desarrollo tecnológico “requiere conocimiento de base fundamental”. Agregó que la falta de experiencia política de Lincolao en el entorno chileno será uno de los desafíos que deberá enfrentar al encabezar el ministerio.
Varinka Farren, Hub APTA: “Puede hacer cambios importantes en la vinculación con la industria”
La directora ejecutiva de Hub APTA, Varinka Farren, destacó el perfil emprendedor de Lincolao, y apuntó a su experiencia en la formación de empresas y en la gestión de organizaciones y políticas públicas en EEUU, diferenciándose de sus predecesores, quienes “tienen un pasado más académico”.
Farren afirmó que la futura ministra “puede hacer cambios importantes y necesarios para las vinculaciones con la industria”, pero enfatizó en la necesidad de establecer un equilibrio entre su enfoque hacia la ciencia aplicada con el impulso a la ciencia básica.
Respecto a las iniciativas del actual Gobierno, dijo que se debe asegurar continuidad desde “los distintos data centers hasta las tecnologías alimentarias. Tenemos ciertas cosas que ya se han construido y debería evaluar esa continuidad antes de desecharlas. Va a haber un periodo de diagnóstico y luego de impulso”.
Farren subrayó que los esfuerzos del futuro MinCiencia deberán enfocarse “en revisar los instrumentos, medir el impacto y la modernización” de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID); y facilitar la vinculación entre la industria y las startups de base científica tecnológica.
Anil Sadarangani, Uandes: Impulsar políticas públicas y generar conocimiento
El director de Innovación de la Universidad de los Andes (Uandes), Anil Sadarangani, calificó el nombramiento de Lincolao como una “apuesta interesante”, y señaló que, a partir de su perfil, existe expectación ante su capacidad para impulsar políticas públicas e incentivos para que el conocimiento financiado por el Estado se transforme en “soluciones reales y factibles” para la ciudadanía.
“Que no tenga un background tan científico no me preocupa tanto, porque seguramente va a tener un comité de asesores, subsecretarios y un equipo que va a apoyarla en ese sentido. Es una súper buena apuesta, pensando además que el Gobierno entrante va a buscar políticas que tengan impacto directo en la sociedad”, comentó.
En cuanto a la agenda de la cartera, Sadarangani dijo que hay expectativas de continuidad en áreas estratégicas como biotecnología, IA y tecnologías cuánticas, y que “está por verse” la capacidad de la futura ministra para liderar otras iniciativas -a partir de la ciencia y la tecnología- vinculadas a desafíos como desastres naturales y cambio climático.
Además, planteó como una de las prioridades de su gestión, la articulación del ecosistema entre la academia, el Estado y el sector privado, con el objetivo de que Chile pase de
“importar conocimiento” a generar capacidades científicas y tecnológicas propias.