Ecoterra, fundada hace 15 años y dedicada a la comercialización de huevos de gallinas libres, lácteos y café, cerró un levantamiento de capital por US$ 1 millón con Capibara Fideicomiso de Impacto, fondo creado por los fundadores del Movimiento B en Latinoamérica, la organización que impulsa empresas que incorporan objetivos sociales y ambientales en su modelo de negocio. La operación corresponde a la primera inversión de Capibara en la región.
En sus primeros años, la compañía obtuvo recursos de Corfo y Sercotec; luego realizó una campaña de crowdfunding a través de Broota y, en 2023, incorporó al fondo Sudamerik como accionista, ronda que valorizó la empresa en torno a US$ 7 millones y estuvo orientada a financiar su expansión internacional. Actualmente Ecoterra opera con una red de más de 250 productores en Chile y Colombia, cuenta con cerca de 60 trabajadores, registra ventas por US$ 5 millones anuales y es la única empresa en Chile con certificación orgánica simultánea en huevos y leche.
El contacto con Capibara comenzó en agosto de 2025 cuando Pablo Albarrán, fundador de Ecoterra, recibió un llamado de Juan Pablo Larenas, uno de los socios del fondo. Para el momento, la empresa no tenía un proceso de levantamiento de capital abierto y proyectaba realizar una nueva ronda recién en 2027 para su expansión hacia México. Tras ese primer acercamiento empezaron las conversaciones, un proceso que se extendió por cerca de diez meses.
La operación valorizó a la empresa en US$ 16 millones y se estructuró en dos partes: US$ 500 mil mediante una compra de acciones y otros US$ 500 mil a través de redeemable equity, un mecanismo que permite a la empresa recomprar esa participación utilizando las utilidades que genere en el futuro, sin depender de una venta de la compañía para que el inversionista recupere su capital. En este caso, el proceso podrá comenzar a partir del cuarto año de la inversión y dependerá del desempeño financiero de Ecoterra.
Según Albarrán, que mantiene más de dos tercios de la propiedad de Ecoterra, eligieron esta estructura para reducir la dilución de los accionistas. En lugar de vender el 6% de la empresa de manera definitiva, solo el 3% quedó en manos del fondo, mientras que el porcentaje restante podrá ser recomprado gradualmente.
Los recursos se destinarán a mejorar instalaciones y procesos para reducir costos, desarrollar nuevas líneas de productos y fortalecer la operación en Colombia. La empresa inició actividades en ese país hace dos años y, según Albarrán, crece a más del 100% anual. Una vez consolidado ese mercado, el siguiente paso será México, que ya era un objetivo para Ecoterra desde la ronda que cerró en 2023 con Sudamerik.