El tráfico internacional en el Aeropuerto Arturo Merino Benítez sigue creciendo, pero ese aumento no se está reflejando en los hoteles de Santiago, según un análisis de Fitzroy Research.
Entre enero y mayo el aeropuerto registró 898.228 pasajeros internacionales, un 1,9% más que en el mismo período de 2025, manteniéndose como la principal puerta de entrada al país. El aumento estuvo impulsado por un buen primer trimestre: enero creció 4%, febrero 4,2% y marzo 10,4%. Las llegadas, sin embargo, comenzaron a decaer en abril con una baja de 1,6% y de 10,7% en mayo. Al mismo tiempo, el turismo receptivo cayó 20,3%, con 2,28 millones de visitantes extranjeros frente a los 2,87 millones del año pasado. La baja se explica, principalmente, por una menor llegada de turistas argentinos y porque 2025 había sido un año excepcionalmente alto.
Pero si bien la cantidad de pasajeros internacionales totales aumentó, no se tradujo en más huéspedes para los hoteles. Durante los primeros cuatro meses del año, la ocupación hotelera en la Región Metropolitana cayó cerca de 15%, mientras que los ingresos por habitación disponible retrocedieron 28,3%. Las bajas más fuertes se registraron en marzo y abril, meses que normalmente concentran la actividad corporativa y los eventos.
Aun así, Firtzroy proyecta una recuperación para los próximos años. Estima que la demanda hotelera crecerá desde 4,03 millones de noches en 2026 a 4,52 millones en 2030. En ese mismo período, la oferta de habitaciones aumentará de 15.871 a 16.372, un crecimiento de solo 3,2%. Con esa combinación, la ocupación hotelera podría subir desde 69,7% hasta 76,8% hacia el final de la década.