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Antonia Urrejola, ministra de Relaciones Exteriores: “No hay un cuestionamiento a los tratados de libre comercio, todo lo contrario”

La canciller, quien descarta algún riesgo para la modernización del acuerdo con la UE, dice sentirse respaldada por el Presidente y desestima algún problema con Lucía Dammert.

Por: M. Toledo y R. Carrasco | Publicado: Viernes 12 de agosto de 2022 a las 04:00 hrs.
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Fotos: Julio Castro
Fotos: Julio Castro

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Cinco meses en ejercicio cumplió ayer el Gobierno del Presidente Boric. Y, en este tiempo, la Cancillería no ha pasado inadvertida. Críticas por nombramientos -y sus retrasos-, dudas sobre la modernización del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea, y dardos al subsecretario de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei), José Miguel Ahumada, se han tomado las redes sociales e, incluso, han llegado al Congreso.

Con tranquilidad, la ministra de Relaciones Exteriores, Antonia Urrejola, aclara las dudas. “Los cuestionamientos no tienen que ver con la política comercial del gobierno”, dice y asegura que Ahumada, ella y el propio Presidente han sido “muy claros en la materia”.

“El subsecretario (Ahumada) es parte de un gobierno, es una autoridad, y sigue las directrices del Presidente y las mismas que yo como ministra le he dado”.
“Post plebiscito se tiene que hacer una evaluación política, técnica y comercial sobre los beneficios que le trae a Chile el TPP en el contexto mundial que tenemos, de los otros tratados de libre comercio que están en curso”.

A su juicio, la crítica “tiene que ver un poco con los escritos académicos del subsecretario”, pero defiende que Ahumada “es parte de un gobierno, una autoridad, y sigue las directrices del Presidente y las mismas que yo como ministra le he dado”. De hecho, añade que trabajan “de manera muy coordinada”.

La abogada relata que “la política de comercio exterior es una herramienta para el desarrollo productivo nacional”, para lo que es clave diversificar mercados. Para esto, Ahumada ha estado avanzando en los acuerdos comerciales con Reino Unido, con Emiratos Árabes y la India, heredados del gobierno anterior. “Esos acuerdos han seguido su curso, no están parados”, aclara.

Otra prioridad es fortalecer la producción de bienes y servicios más estratégicos, dice, y destaca “la oportunidad que tiene Chile” con el litio, el hidrógeno verde, y las energías renovables.

Plantea que le ha sorprendido que la política exterior feminista “ha generado más ruido” de lo que se hubiera imaginado, y lamenta que, sin haber una crítica abierta, ha sido “mirada como una cosa blanda, que no tiene ningún interés”.

- ¿Cómo ha sido su relación con el Presidente? ¿Qué tan cierta es la tensión que habría con el segundo piso, con Lucía Dammert?

- Me siento absolutamente respaldada y reconocida por el Presidente. No nos conocíamos y creo que hemos generado una relación de confianza. Obviamente las confianzas dependen del Presidente, pero me siento muy cómoda trabajando con él, siento que puedo dar las opiniones que quiero, que es un espacio de escucha, las decisiones las toma él, porque es el Presidente, pero me es muy grata esa relación.

Todo este tema de Lucía Dammert creo que tiene que ver con los típicos debates. He trabajado en otros gobiernos y el segundo piso siempre ha sido un tema de debate a nivel de prensa. A Lucía la conozco hace más de 20 años, hemos trabajado en distintos espacios juntas, no hay ningún problema.

- Da la sensación de que el subsecretario Ahumada ha cuestionado lo que han sido hasta ahora los tratados de libre comercio para Chile. ¿Cómo lo analiza?

- Es un tema que hemos conversado, tanto con el subsecretario como con el propio Presidente. Sería tapar el sol con un dedo desconocer los avances que ha tenido Chile en materia económica, comercial y de desarrollo en general, sin los tratados de libre comercio (TLC). Han sido una herramienta fundamental. Pero también estamos en un mundo global que tiene nuevos desafíos y me parece que los TLC tienen que mirarse y abrir espacios de discusión con los socios bilaterales o multilaterales. No estamos hablando de revisar los TLC, estamos hablando de modernizarlos para responder a los nuevos desafíos. El tema del litio, el hidrógeno verde, son temas fundamentales que no estaban en la agenda hace 20 o 30 años. Pero no hay un cuestionamiento a los tratados de libre comercio, todo lo contrario. Es parte del debate internacional, y un ejemplo es la modernización del Acuerdo con la Unión Europea.

- ¿Cuál fue el problema de la modernización con la UE que el Gobierno anterior dice que cerró técnicamente?

- El cierre técnico no tiene validez en derecho internacional. No había un cierre de las negociaciones formales con la UE. De hecho, en febrero, antes de que asumiéramos, la UE planteó el split, dividir el acuerdo en tres: uno comercial, uno de cooperación y uno político. Este ha sido un tema no solo de Chile con la UE, también de México, del Mercosur. Hay un informe de la Dirección Jurídica de Cancillería, de febrero que hace observaciones a varios aspectos técnicos de este cierre. Otra de las razones por las cuales no se cerraron las negociaciones fue porque Francia dijo que no estaba en condiciones de cerrar hasta después de sus elecciones. (...) Por eso se conversó con la Comisión Europea para establecer un cronograma de trabajo entre los equipos negociadores, que son los mismos que había en el gobierno anterior, para revisar algunos puntos, pero no hemos abierto la negociación.

Uno es el tema del split. Otro tiene que ver con el capítulo de energía y materias primas, y las restricciones y limitaciones que se establecen de poder establecer derechos preferentes entre el mercado doméstico y el internacional.

- El artículo del export pricing...

- Exactamente. Otro tiene que ver con el capítulo de inversiones, la posibilidad de Chile de exigir a la inversión extranjera inversión y desarrollo (I+D) y el tema de las transferencias tecnológicas.

- ¿Esas son las líneas rojas para Chile?

- Esos son los puntos más sensibles para nosotros, estamos viendo cómo llegar a algún acuerdo con la UE. Nuestra meta -y la instrucción del Presidente- es llegar a la meta original, poder firmar el Acuerdo ojalá en noviembre, cuando se cumplen los 20 años. Ahora, es un principio de acuerdo, después viene la revisión legal, las traducciones, los congresos...

- El análisis que entendemos hace la Subrei es que los contratos de Corfo con SQM y Albemarle no podrían volver a firmarse bajo las condiciones actuales si se incluye el artículo de export pricing. ¿Es así?

- Eso es lo que me han planteado los equipos técnicos.

- Se ha advertido que Chile puede perder prioridad en las negociaciones con la UE en un contexto internacional volátil. ¿Es un riesgo que están viendo al planificar rondas de negociaciones?

- No son rondas de negociaciones. Son reuniones de trabajo para ver estos aspectos puntuales donde tenemos algunas diferencias. No veo ningún peligro desde el momento en que en marzo se acordó con la Comisión Europea y el Subrei un cronograma. Este tema del export pricing, el I+D ya estaban en el debate. Quizás nosotros hemos hecho un mayor énfasis, pero no veo que esté en peligro la modernización del Acuerdo, estoy confiada de que vamos a lograr un acuerdo.

- Al no haberse reabierto las negociaciones como tal, ¿tampoco hay otros puntos en discusión?

- No, son artículos puntuales que los equipos negociadores están conversando. Todo lo demás no está en discusión.

¿Y el TPP-11?

- Usted y el Presidente han reiterado que lo que pase con el TPP-11 en el Senado dependerá del plebiscito. ¿Qué tanto puede cambiar la perspectiva del Gobierno si gana el Apruebo o el Rechazo?

- Independientemente del Apruebo o del Rechazo, post plebiscito se tiene que hacer una evaluación política, técnica y comercial sobre los beneficios que le trae a Chile el TPP en el contexto mundial que tenemos, en el contexto de los otros TLC que están en curso. Sin perjuicio de que no estaba en el debate, lo que ha estado haciendo el subsecretario Ahumada es avanzar en ver si existe una voluntad política de los socios que ya están en el TPP, de poder ir estableciendo Side Letters.

- El subsecretario dio a entender que los mecanismos de resolución de controversias son un tema que a Chile le preocupa del TPP. ¿Eso se está abordando en los Side Letters?

- Sé que han habido bilaterales con varios países del TPP para ver los Side Letters. Cuando hablaba de la necesidad de modernizar los TLC, también hay un debate global respecto de los mecanismos de resolución de controversias entre Estados e inversionistas extranjeros. El TPP no es una excepción.

Me parece que es un punto muy importante, que hay que estar disponible a discutir, como lo han hecho muchísimos otros países, países que tienen libre mercado, que no son proteccionistas. Chile tiene que recoger eso en su debate interno, pero siempre, siempre dentro de los propios espacios de discusión con los socios estratégicos.

- El martes el subsecretario dijo que hay ganancias comerciales con el TPP-11 en 2.930 líneas arancelarias, pero que “son marginales”, dado que Chile ya tiene acuerdos con los países del bloque. ¿Qué está perdiendo Chile al no haber ratificado todavía el TPP?

- Después del 4 de septiembre me voy a meter con todo en ese tema, de acuerdo a la decisión que tome el Presidente. Pero escuché lo que dijo el subsecretario y él me comentó que hay un conjunto de estudios que avalan su afirmación.

- ¿Cómo toma el roce que se genera con Hacienda por los TLC, por lo menos mediáticamente?

- Respecto a los TLC no ha habido ningún roce. El roce que hubo en su momento fue el de la consulta ciudadana. Hemos tenido diversas reuniones, yo con los ministro de Hacienda y Economía, el subsecretario con sus contrapartes, estamos en coordinación permanente en estos temas. En todo el trabajo que están haciendo Hacienda y Economía, sobre todo en materia de desarrollo productivo, de cambiar la industria nacional, la política de comercio exterior tiene que estar al servicio de esas decisiones y no al revés.

“No está en agenda ser
miembro pleno del Mercosur”

Urrejola recalca que aunque no haya embajadores en China y Brasil, las relaciones comerciales bilaterales “no están en peligro ni en cuestión”.

Tres semanas han pasado desde la Cumbre del Mercosur en la que participó la ministra Urrejola. Sus dichos de que “Chile es un Estado asociado, y nos parece fundamental nuestra participación al más alto nivel” alertaron a expertos, que interpretaron que el gobierno busca en que el país pase a ser un miembro pleno -desde Estado asociado- del grupo compuesto por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
Pero, la canciller es clara: “No está en agenda ser miembro pleno del Mercosur”, asegura.
- El Presidente y usted han recalcado que se quiere fortalecer la integración regional. ¿En qué se traduce eso?
- El Presidente ha sido bien enfático en que A. Latina es fundamental para la política exterior y para Chile, como el espacio desde donde estamos posicionados frente al mundo. Desde esa perspectiva, espacios como Mercosur, Celac, Aladi y otras instancias son muy importantes para avanzar en la integración. Mercosur es muy importante, sobre todo en lo que tiene que ver con la integración física, tenemos una agenda muy clara de corredores bioceánicos.
Por otro lado, los mercados de los países que son parte o asociados de Mercosur son muy importantes para la pequeña y mediana empresa. Es muy atractivo y queremos aumentar las exportaciones hacia esa comunidad.
- La integración con la región también lo refuerza la propuesta de nueva Constitución.
- Sí, está en el nuevo texto. Pero, independientemente de eso, cuando hablamos de integración hablamos primero de la integración latinoamericana, porque Chile está en una región determinada. Para la Unión Europea su prioridad también obviamente son los países europeos. Somos un país que también sale al Pacífico, por lo tanto, obviamente que la Alianza del Pacífico sigue siendo un eje estratégico, y nos parece que el Mercosur es un espacio de convergencia con la Alianza del Pacífico. Hay gente que entiende que si estamos hablando de integración latinoamericana, estamos dejando de lado la Alianza del Pacífico; y no es así.
En lo bilateral, Urrejola destaca que Chile y Bolivia retomaron la hoja de ruta del gobierno pasado, que plantea 14 puntos como libre tránsito, integración física, comercial, migración, entre otros temas. Y, en lo multilateral, cuenta que Chile tiene la presidencia pro témpore de la Conferencia Sudamericana de Migraciones, donde participa Venezuela. Adelanta que en octubre buscarán retomar el debate de cómo Sudamérica enfrenta la crisis migratoria, fundamentalmente respecto a la venezolana, “con Venezuela en la mesa”.
- ¿En qué está la situación de los embajadores aún no designados, como en China y Brasil?
- Esa es una decisión del Presidente, es un tema que hemos estado conversando, pero por ahora no hay una decisión definitiva. En ambos casos -y en todos los países- tenemos excelentes encargados de negocios, que son parte de la carrera diplomática, que hoy día siguen fortaleciendo la relación bilateral. Obviamente vamos a trabajar en tener embajadores políticos, pero no están en peligro ni en cuestión las relaciones bilaterales de esos países.

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